El malagueño Alfonso Canales recorre un camino desde la lírica existencial y el conceptismo estético, sobre los temas eternos del poeta (paso del tiempo, lucha contra el olvido), hasta las reflexiones más amplias acerca de Dios, el Bien y del Mal, la vida y la muerte. Los filtros del culturalismo grecolatino, así como los correlatos míticos y épicos, le sirven en su propósito de escrutar la cara oculta del ser, más allá de las apariencias banales en que la realidad se muestra.