Desde el borde del escenario un hombre bajito con gabardina y sombrero confiesa: «Mi padre fue
policía, mi hermana es policía, hasta mi perro es policía». Nuestro hombre es Moho, un investigador
privado de pocas luces y muy acomplejado por su escasa estatura. Está a punto de ser contratado
como dependiente en la sex-shop Pollas y Pomas, un sórdido local, regentado por el vigoroso Rabon.
El sagaz investigador sospecha que bajo la inofensiva apariencia de este negocio se oculta una peligrosa
amenaza rosa para la civilización occidental. En su importante misión se enfrentará con el excéntrico
y perverso profesor Sadex, que busca la fórmula para transformar a la tierra en un planeta
homosexuado. Acaba de descubrir una píldora que puede hacer realidad su sueño, permitiendo que
hombres y mujeres estén juntos pero nunca más revueltos.
Con este disparatado argumento se teje una historia de sexo, humor y violencia, en el más puro
estilo serie B. Un inteligente sentido del humor próximo a los Monty Phyton y a Woody Allen y la
descarada apropiación de los recursos narrativos, tomados del cine negro, la ciencia ficción, en incluso
el gore, garantizan un elevado nivel de complicidad con los espectadores. Nada desvía a Moho en su
sagrada y justiciera misión y, en consecuencia, nada detiene a los viriles cuerpos de la compañía
Sexpeare para dar forma a un espectáculo nacido para provocar espasmos diafragmáticos
incontrolados. Hipo podría haber quedado como una acumulación de bromas políticamente incorrectas
y disparates más o menos bien resueltos, pero el desenlace de la historia, y la ternura con la que se
refleja la relación entre Sadex y Rabon, apuntan a una lectura que desborda las expectativas iniciales.
Los personajes se imponen a la intriga y la anécdota acaba por dejar parcialmente al descubierto una
realidad humana y social amarga. Desde el humor se refleja el apoyo y la complicidad de los
homosexuales frente a la hostilidad, la burla o la incomprensión del resto de la sociedad. El público
disfruta con el trabajo de los actores, el diseño de producción y con la frescura, la energía y el humor
ácido e irreverente de una joven y prometedora compañía.