El grupo Yllana, que se formó en 1991, bebe sus trabajos de las mejores fuentes del humor
cinematográfico y televisivo y prepara sus espectáculos sin palabras con los que presenta montajes que
pueden ofrecerse en cualquier parte del mundo como viene ocurriendo con sus seis producciones.
Ahora, y tras haber inaugurado el pasado mes de octubre el festival Madrid Sur con su último
trabajo, para una compañía ajena al grupo, presentan a partir de hoy en el teatro Infanta Isabel Spingo,
un nombre nada habitual en estos pagos que, según confesaron los responsables de Yllana «proviene
del nombre de una cerveza casera que se produce en un recóndito pueblo del sur de Inglaterra, y que
tiene poderes alucinógenos».
Para Yllana su forma de hacer teatro rompe con todas las estructuras: «Hay un público joven que
está deseando ir al teatro, y para ello hay que darles algo nuevo. Por eso estamos ampliando nuestros
horizontes con nuevos montajes. Nuestra lucha está ahí».
Según David Ottone y Juan Francisco Ramos, dos de los integrantes del grupo Yllana, Spingo es
un espectáculo gestual, inspirado en el baile, divertido y con muchos números diferentes que hacen del
montaje algo muy agradable en la línea de Yllana.
También destacaron sus responsables que en este montaje es la primera vez que actúan mujeres
«y está funcionando muy bien. Hemos hecho de la mujer un clown y el resultado ha sido muy bueno.
Pretendemos dar visualidad, entretenimiento, como hemos venido haciendo durante toda la gira y
esperamos que el público de Madrid lo acoja como lo que es, un espectáculo de risa».
En Spingo intervienen seis payasos, que cada uno hace su número, cuentan sus cosas llenas de
humor, desde el de la discoteca al del suicida feliz; un homenaje a La naranja mecánica y un final
mágico. «Cada uno tiene un estilo diferente, una música específica para el montaje. Lo que intentamos,
sobre todo, es entretener al público de una forma diferente, puesto que hacemos espectáculos para
entretener al público».
Sin palabras, Spingo recrea un mundo mágico, cargado de humor negro y corrosivo y de un
erotismo desenfadado, que utiliza el baile como medio puesto al servicio de la comedia.
Dan vida a los seis clones del espectáculo Antonio Pérez Agudo, Rubén Martín, Eva Cruellas,
Marisol Rozo, Rolando San Martín y Rosa de Guindos.