Son madrileños y ni ellos mismos saben muy bien por qué se llaman Yllana. Han vuelto al Teatro
Alfil con su espectáculo ¡Muu!, pero esta vez con la seguridad de quien lleva en su cartera un dossier
repleto de buenas críticas en varios festivales extranjeros.
Este grupo cómico es capaz de romper esa sagrada regla donde está escrito que las mejores
compañías suelen ser catalanas. Es verdad que después de ver su espectáculo pueden percibirse
influencias de grupos catalanes como Tricicle o VolˇRas; pero también es verdad que dentro de un estilo
tan concreto como es el teatro mímico, es complicado buscar nuevos recursos sin salirse del gesto y
el efecto visual. Los cuatro personajes de Yllana están perfectamente caracterizados. Se puede decir
que aparecen todos: el bajito gracioso, el tímido, el alto y resultón y el normalito que rompe tópicos.
Todos se complementan y ayudan a ofrecer distintas versiones del espectáculo que rebosa en
originalidad y frescura. Dura poco más de una hora y todos los gags están más que ajustados. El
argumento gira en torno a una corrida de toros, el antes, el durante y el después es llevado con absoluta
maestría.
Cuatro personajes enfrentados a un toro de más de dos mil kilos que se reconoce únicamente por
el sonido.
Hay quién ha visto en ellos la influencia del francés Marcel Marceau, especialista en mostrar la
presencia de lo ausente. Influencias aparte, lo cierto es que en este espectáculo hay un estilo muy
particular indiscutible, que aporta Yllana en lo que es su tercer montaje. Tienen todo el futuro por
delante.