Cuatro marineros madrileños amarrarán desde esta noche en el teatro Lola Membrives y prometen
enfrentar una tormenta de situaciones absurdas sin decir esta boca es mía. Integrada por Fernando Gil,
Rulo Pardo, Ramón Sáez y Antonio de la Fuente, la compañía española Yllana desembarca por
primera vez en el puerto de Buenos Aires con Glub glub, un espectáculo de comicidad gestual que
ellos mismos definen como «humor sin palabras directo al estómago» y que, según se anuncia, combina
homenajes al cine mudo y a artistas como Buster Keaton, Charles Chaplin, Monty Python o los
hermanos Marx.
Fundado en 1991 por los italianos David y Marcos Ottone (director y productor respectivamente),
el equipo asegura llevar ya recorridos los siete mares y haber levantado en sus redes millones de
aplausos en diferentes idiomas. Es que además de haberse presentado en decenas de escenarios
españoles también paseó su comicidad por festivales de Francia, Inglaterra, Suiza, Italia, Austria,
Alemania, Portugal, Jordania, Canadá y Turquía.
Pero donde los cómicos de Yllana pisan fuerte casi desde el nacimiento del grupo es en el Festival
de Edimburgo, donde en su última edición (agosto de 1997) estrenaron Glub glub. En la ocasión, el
crítico del diario español El Mundo destacó que «el desarrollo de los gags es impecable y explota
todas las posibilidades de unas vacaciones junto al mar». Asimismo, advierte que a cada espectador
se le entrega un par de medias deportivas junto con el programa, las que sirven en un momento dado
para que el público interactúe con los actores. Acerca de este intercambio con la platea, el diario El
País elogió la respuesta del público británico: «La gente terminó tirando calcetines a los actores.
Algunos se los han quedado haciendo honor a la familia de tacaños, pero la mayoría los ha lanzado,
casi todos con una puntería horrorosa».
Con dos funciones los sábados, Yllana se presentará de martes a domingo.