Yllana son cinco histriones bien instruidos que utilizando un lenguaje gestual apoyado por la
música (el quinto protagonista) nos traslada a una disparatada fiesta taurina en la que no falta ningún
elemento. Desde los prolegómenos que anteceden al festejo, hasta la muerte del animal (sexto
protagonista), el aforo de la imaginaria plaza de toros en la que se mueven, en este caso el patio de
butacas del cine Labrit de Sangüesa, se parte, literalmente de risa.
La compañía madrileña Yllana trasladó a la sede de los festivales de Navarra en Sangüesa su último
montaje ¡Muu!, una parodia taurina en la que cogen al toro por los cuernos y, sin decir ni mu se alían
con la música y efectos sonoros enlatados para conectar con un público que convierten en cómplice
de una enmarañada situación con la que los hermanos Marx se verían, si no identificados, sí al menos
satisfechos de ser inspiradores de él.
Pero Yllana, además de hacer reír con un humor inteligente y no carente de poesía, logra mantener
una conversación con el público durante la hora y poco que dura el espectáculo. ¡Muu!, es un auténtico
regalo cargado de frescura, ingenio y buen hacer.
De nuevo lo difícil parece volverse fácil y para ello basta con cuatro sillas, una puerta y dos
burladeros. Lo demás, una eficaz interpretación, una perfecta comunicación, humor sano e ingenio y
¡cómo no!, un trasfondo que habla de las reacciones humanas más primitivas.
Yllana y su ¡Muu!, venían avalados por numerosos premios y buenas críticas y la verdad es que no
defraudaron en absoluto. Pusieron la nota fresca en la noche sangüesina y lograron que el público no
sólo ovacionara a los cuatro diestros que se suben a las tablas, sino que siguiera riendo mientras se
despedían de un público que no acababa de confiar plenamente en que la parodia hubiera concluido,
ya que incluso la ceremonia de los saludos de rigor se convirtió en el segundo montaje de estos
maestros y su particular fiesta taurina gestual.