El madrileño grupo Yllana, creado hace diez años, siempre anda buscando nuevos territorios
artísticos y empresariales por los que bucear y tener nuevas experiencias; pero sin olvidar que su
objetivo es hacer humor sin palabras, ya que su idioma escapa del cuerpo con una energía
desenfrenada que convierte todo en imágenes surrealistas dentro de mundos delirantes. Algo que han
podido comprobar sus miles de espectadores.
En esta ocasión se ha asociado con Sold Out (productores y promotores de espectáculos como
Cirque du Soleil, David Copperfield, Tap Dogs, etc.), empresa con la que han puesto en pie Spingo.
Una nueva apuesta en la que no falta baile, acrobacia, saltos, golpes, piruetas imposibles, y como
siempre, mucho humor. «Es un espectáculo pensado bajo una única premisa: moverse al ritmo de la
mejor música, botar y saltar, rebotar y resaltar...», dicen los miembros del grupo, que en esta ocasión
han contado con los actores Antonio Pérez, Rubén Martín, Ana Eva Cruellas, Marisol Rozo, Rolando
San Martín y Rosa Guindos, además de incorporar las coreografías de Francesc Bravo y la música de
Sergio G. De la Puente.
Un montaje con el que Yllana aterriza por primera vez en el Teatro Infanta Isabel y en el que
persigue alejarse de los clásicos espectáculos de danza y desmitifica los lenguajes contemporáneos a
través de la autocrítica y el humor: «Una apuesta sin reglas donde el caos se convierte en el juego más
divertido», dice el grupo, que desde sus orígenes ha demostrado que su trabajo bebe de las mejores
fuentes del humor cinematográfico y televisivo, de la ironía visual, del mimo y del cómic.
En sus diez años de existencia y antes de Spingo el grupo ha puesto en pie tres espectáculos en los
que interviniera en todos los escalafones de la creación (¡Muu!, Glub glub, y 666), pero también ha
producido y dirigido otros en los que Yllana no se subía al escenario, como han sido Hipo y Rock&Clown.