Parma, suplicado de muchos, y en parte alguna aceptado.

     10 Estamos muy distantes de pensar, que el candor y mansedumbre nativa de Clemente XIII se dexase por sí llevar a un paso tan irregular, si el ánimo Pontificio se hallase instruido perfectamente de la verdad. La obrepción y la subrepción y las sugestiones, son lazos, que arma la astucia a todos los Príncipes, sin que se liberte de ellos la sublime Dignidad del sucesor de San Pedro.

     11 No pretendemos ser creídos sobre nuestra palabra en una materia, que interesa tanto a todos los Soberanos. De qualquiera de nuestras proposiciones serán inseparables el apoyo y la autoridad; y el discurso se acomodará al mismo Breve, siguiéndole en todas partes, como un fiel comentario. Por lo mismo no debe el Lector esperar ni temer la dulzura, ni el engaño de la eloqüencia; y sólo podrá tal vez resarcirse de la molestia en la copia de la doctrina, que sujetamos siempre al mejor juicio; habiendo guiado el nuestro con perfecta imparcialidad, sin disimular las objeciones de los Curiales.