José Gaos y Francisco Larroyo Dos ideas de la filosofía. Pro y contra la filosofía de la filosofía

Sección:

III Primera carta de José Gaos a Francisco Larroyo

> Índice de la obra

> En esta sección

> Marcadores: nombres

> Marcadores: materias

[67]

III. Primera carta de José Gaos a Francisco Larroyo

[69]

^     Mi distinguido colega y amigo:

     He recibido su folleto acerca de mis conferencias. Se lo agradezco muy de veras. Ocuparse con uno, aun siendo para discrepar, es honrarle mucho.

     El folleto me ha sugerido algunas observaciones, que creo deber comunicarle, en justa correspondencia. Se refieren a los puntos siguientes de su folleto: 1) Mis antecedentes en general, y en particular la lógica de la filosofía de Lask. 2) El concepto, en sí, de la filosofía de la filosofía el regreso in infinitum y la contradicción in adiecto que supondría, y el concepto de la física de la física con que usted lo pone en relación. 3) La interpretación de la filosofía de la filosofía como Historia de la filosofía; más determinadamente, como Historia del concepto de la filosofía. 4) La documentación contra la interpretación de la filosofía por la soberbia, y particularmente el ejemplo de la filosofía de los valores como instancia contra esta interpretación. Y 5) El carácter psicológico o fenomenológico de la filosofía de la filosofía y las dificultades [70] del concepto de «confesión personal» desde el punto de vista fenomenológico. Aquí van, pues, mis observaciones en el orden mismo de estos puntos.

     {1) Mis antecedentes en general, y en particular la lógica de la filosofía de Lask}1) Antecedente mío no es tanto Lask, cuanto Dilthey. La expresión «filosofía de la filosofía» la he tomado al tomo VIII de las Gesammelte Werke. Hay que cf. Das Wesen der Philosophie.

     La lógica de la filosofía no parece ofrecerle a V. los reparos que la filosofía de la filosofía. Y sin embargo, la lógica de la filosofía, que, como toda lógica, es filosofía, es una parte de la filosofía de la filosofía.

     {2) El concepto, en sí, de la filosofía de la filosofía el regreso in infinitum y la contradicción in adiecto que supondría, y el concepto de la física de la física con que usted lo pone en relación.}2) La filosofía de la filosofía no es una filosofía superpuesta a la filosofía, esto es, trascendente a ella, como V. interpreta y de aquí todas las consecuencias y dificultades que V. saca, entre ellas el regreso in infinitum y la contradicción in adiecto. {inmanencia de la filosofía de la filosofía}La filosofía de la filosofía es inmanente a la filosofía, es la parte de la filosofía en que ésta reflexiona sobre sí misma, es decir, sobre sus reflexiones -en un sentido harto más impropio del término- sobre sus demás objetos, los valores, como V. gusta considerarlos, que no son ella. En toda filosofía hay dos partes: reflexiones sobre los valores, reflexión [71] sobre estas reflexiones. Estas dos partes, la segunda también, existen en toda filosofía, de hecho. {referencias a obras clásicas}El nombre de «filosofía» es cifra y compendio de toda una filosofía de la filosofía. Las discusiones platónicas sobre la filosofía en relación con retórica, política, sofística..., los dos primeros capítulos de la Metafísica de Aristóteles, Discurso del Método en buena parte, la Crítica de la razón pura entera la Fenomenología del espíritu, el Discurso sobre el espíritu positivo... son filosofía de la filosofía. Son filosofía de la naturaleza, del hombre, de Dios o de la historia, el libro XII de la Metafísica de Aristóteles, las Meditaciones metafísicas, las Lecciones sobre la filosofía de la historia universal... Para designar aquella parte me parece la única expresión propia, porque me parece el único concepto justo, la expresión y el concepto diltheyanos «filosofía de la filosofía», por ende preferibles a todos los demás, inexactos, a mi parecer, por las razones enunciadas en las observaciones siguientes.

     {sobre regresos in infinitum}Es posible que los regresos in infinitum en cosas humanas, históricas, nos parezcan absurdos simplemente por reliquia en nosotros de la ideología griega y tradicional, ahistórica. Pero que consideradas estas [72] cosas con el sentido que los modernos hemos adquirido para ellas, la infinitud de las superposiciones, de las reflexiones, de la conciencia de la conciencia, sea -el curso y progreso mismos de la historia. Claro que en realidad y en rigor no se llegaría al infinito, supuesta la finitud del hombre, también su finitud histórica. Convendría en todo caso explorar el concepto y no rechazarlo antes de hacerlo.

     {reflexividad y principalidad de la filosofía}La física de la física no es física de la física, sino filosofía de la física. El primer capítulo de los tratados de aritmética, de gramática, de geografía, de historia, de física, no es aritmética, gramática, geografía, historia ni física. Definir la aritmética no es aritmética, etc. Definir la aritmética es lógica de la aritmética, teoría de la ciencia aritmética, filosofía de la aritmética, etc. En todo científico hay un conato de filósofo sobre la ciencia respectiva. La filosofía emerge de cada ciencia, prolongándola o ahondándola suficientemente, como que la filosofía ha sido, en el pensamiento, matriz, por especificación y desprendimiento, del pensamiento científico. Única excepción: el capítulo inicial de los tratados de filosofía. Definir la filosofía es filosofía -de la filosofía, naturalmente! Es lógica de la filosofía, teoría [73] de la ciencia filosófica, suponiendo que la filosofía sea ciencia, en suma, filosofía de la filosofía, es forzoso repetir una vez más. Esta excepcionalidad le viene a la filosofía de su principalidad, para la que V. es tan sensible, por lo que espero no lo será menos para la excepcionalidad apuntada aquí. Filosofía de la filosofía es el título muy expresivo de la reflexividad esencial a la filosofía en su principalidad excepcional. La filosofía debe su principalidad a esta su reflexividad. La filosofía de la filosofía es la filosofía fundamental o sobre la base, más o menos consciente, de la cual se constituye la filosofía de lo que no es la filosofía. Estas reflexividad y principalidad son ciertamente un fenómeno notable -lo más asombroso es la filosofía-, pero en él no hay más contradicción que aquellas que constituyen el ser doble del hombre.

     {3) La interpretación de la filosofía de la filosofía como Historia de la filosofía; más determinadamente, como Historia del concepto de la filosofía.}3) El tratar de la filosofía viene siendo crecientemente hacer Historia de la Filosofía. La razón está en que la filosofía es una realidad histórica, es algo que se realiza históricamente, algo que tiene o es una historia. Pero la Historia de la Filosofía debe hacerse filosóficamente, como enseña Hegel y repite Windelband, para citar sólo autoridades de V., esto es, es filosofía. [74] En la Historia de la Filosofía, historia y filosofía coinciden, coinciden la Historia de la Filosofía y la filosofía de la filosofía. Cómo, es tema tan interesante cuan difícil de estudio, que yo he emprendido.

     La Historia no puede hacerse sino desde la actualidad, en la actualidad. Los que tratan de la filosofía se diferencian en ser conscientes o inconscientes del pensar actual, suyo, desde el que tratan de la pasada.

     La Historia del concepto de la filosofía es la Historia de la filosofía de la filosofía, que tiene historia, como la filosofía toda. Y esto es a la vez filosofía de la filosofía, por lo apuntado en la observación anterior. De lo que se trata, es precisamente de definir la naturaleza y comprender la estructura de este capítulo primero de los tratados de filosofía y de Historia de la Filosofía.

     {4) La documentación contra la interpretación de la filosofía por la soberbia, y particularmente el ejemplo de la filosofía de los valores como instancia contra esta interpretación.}4) La documentación histórica contra la soberbia como esencia de la filosofía es la documentación de la máscara de la soberbia del soberbio «débil», pues yo no he caracterizado al filósofo exclusivamente por la soberbia, sino además por la «debilidad». {soberbia de la humildad}Refinamientos como el de la soberbia de la humildad no son nada insólitos a las pasiones humanas, ni extraños [75] para sus buenos conocedores. La cuestión no es aducir apariencias, sino penetrar tras ellas la realidad, más o menos consciente para los sujetos mismos.

    {soberbia de la humildad: ejemplos} Reflexionar teóricamente sobre los valores de la cultura, uno de los cuales sería Dios, según indica V. mismo, podrá presentarse, e incluso sentirse como humildad, pero mi tesis sería ésta: con Dios no hay más relación humilde que la relación propia, la relación religiosa; la relación teórica con Él, en cuanto no religiosa, es ya soberbia... El concepto del sujeto legislador, de Kant y del neokantismo, no parece el de un humilde frente a las leyes supraempíricas de lo santo y lo bueno, de lo bello y lo verdadero...

     {5) El carácter psicológico o fenomenológico de la filosofía de la filosofía y las dificultades del concepto de «confesión personal» desde el punto de vista fenomenológico.}5) La filosofía de la filosofía comprende una psicología del filósofo. Pero esta psicología, como toda psicología, no puede hacerse sino mediante conceptos que son objeto de fenomenología. Así la fenomenología de la soberbia es indispensable, a la psicología del filósofo en cuanto soberbio. Pero hay, además, una fenomenología de la filosofía y del filósofo. Esta fenomenología, como toda fenomenología, debe hacerse a base de casos o ejemplares empíricos y puede hacerse a base de uno [76] solo e incluso imaginario o ficticio, enseñanzas todas expresas de Husserl.

     {evolución de la fenomenología}Pero, además, la fenomenología ha evolucionado desde Husserl hasta Heidegger en un sentido de creciente atención a los fenómenos humanos en la circunstancialidad que Ortega ha enseñado desde sus Meditaciones del Quijote. Husserl toma los fenómenos psíquicos en la abstracción en que los venía tomando la psicología general. Se ha visto, no sólo por la filosofía, sino también por la psicología (psicología concreta, caracterología), que los fenómenos humanos son concretos de aquellos y deben ser descritos y narrados, historiados, en esta su concreción, que es su sola autenticidad.

     {fenomenología de la filosofía y confesión pesonal}No hay inconciliabilidad entre una fenomenología de la filosofía y la definición de ésta como confesión personal. La fenomenología de la filosofía puede descubrir precisamente que la esencia de la filosofía es ser confesión personal. El concepto de confesión personal puede ser, es un concepto esencial y por ende tan susceptible de fenomenología como cualquier otro análogo: la {confesión personal y eidos}«confesión personal» es un eidos. Y este eidos puede, tiene que ser descrito a base de un caso particular, empírico, que aquí es, tiene que ser, por la naturaleza [77] misma de las cosas, un caso personal.

     {crítica a Husserl}En fin, Husserl, que define y practica la filosofía como fenomenología, por una omisión e inconsecuencia, no insólita ni extraña en la historia de la filosofía -los filósofos han dejado a veces lo fundamental de su pensamiento, por ser precisamente lo fundamental menos patente para cada uno de ellos, a sus continuadores, a la historia ulterior de la filosofía, que así es como se desarrolla históricamente- se ha contentado con esta definición, sin haber hecho una expresa y rigurosa fenomenología de la filosofía. Acaso, de haberla hecho, hubiera concluido que este fenómeno humano que es la filosofía, es confesión personal.

     Y si la filosofía es por esencia esto, claro está que no puede practicarse, ni se practica, efectivamente, sino como tal, aun cuando pueda creerse hacerlo en otra forma...

^     {"cuestionario"}En todo caso, pregunto:

     1º Los filósofos ¿han reflexionado o no sobre la filosofía? Si lo han hecho, esta reflexión sobre la filosofía, ¿es o no a su vez filosofía?

     Si dice V. que lo es, decir que la reflexión sobre la filosofía es filosofía, ¿es o no es decir que es filosofía sobre la filosofía? [78]

     Si dice V. que es filosofía a secas, ¿cómo llamaría V. a esta reflexión filosófica sobre la filosofía para distinguirla de la «reflexión» filosófica sobre lo que no es la filosofía?

     2º La definición de la filosofía, ¿es o no filosofía?

     Si es filosofía, esto es, si es parte de la filosofía, ¿cómo la llamaría V. para distinguirla en el seno de la filosofía, que también ella es, de las otras partes, de la filosofía de la naturaleza, de la historia, etc.?

     3º La Historia de la Filosofía, ¿es o no filosofía?

     Si dice V. que lo es, decir que la Historia de la Filosofía es filosofía ¿es o no decir que es filosofía de la filosofía?

     4º La psicología ¿es o no filosofía?

     Si lo es, la psicología del filósofo ¿es o no filosofía?

     Si dice V. que lo es, decir que la psicología del filósofo es filosofía, ¿es o no es decir que es filosofía del filósofo?

     Si dice usted que es filosofía a secas, ¿cómo la llamaría usted para distinguirla de la filosofía de lo que no es el filósofo?

     5º La fenomenología de la filosofía y del filósofo, ¿es o no filosofía?

     Si dice V. que lo es, decir que la fenomenología [79] de la filosofía y del filósofo es filosofía, ¿es o no decir que es filosofía de la filosofía y del filósofo?

     Si dice V. que es filosofía a secas, ¿cómo la llamaría usted para distinguirla de la filosofía -fenomenología- de lo que no es la filosofía ni el filósofo?

     Pero las enseñanzas de la Historia de la Filosofía me mueven a admitir la posibilidad, y hasta la probabilidad, de que sea yo el equivocado y V. quien esté en lo cierto. La verdad es por debajo del concepto lógico, un concepto ético, muy próximo al escolástico de la ignorancia invencible y al cristiano de la tranquilidad de conciencia -hechos todos los esfuerzos para alcanzar la verdad y ser veraz consigo y con los demás- uno de tantos temas que no cupieron en las conferencias, aunque tratados ya en cátedra por mí.

     {un diálogo lo menos filosófico posible}Espero y celebraré mucho que V. tome estas observaciones como yo he tomado su folleto: como un diálogo -lo menos filosófico posible, esto es, no impulsado por el afán de imposición, sino inspirado por el histórico de compenetración efusiva. Me permito recordar a V. lo que en una de las conferencias apunté sobre la teoría y la historia.

     Muy afectuosamente suyo,

José Gaos

 


[Mostrar
navegación]