José Gaos Antología filosófica: la filosofía griega

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Notas: Explicación

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Notas

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^Explicación

 Una antología es obra de un género suficientemente bien limitado para que no le sea menester justificarse de no convertirse en una Historia de la materia. La índole misma del libro reducía, pues, la finalidad de estas notas a la de prestar al lector primerizo y solo una ayuda para sacar una primera enseñanza de los textos escogidos, sin necesidad de recurrir a una biblioteca desde el primer momento. Aun tal lector se percatará en seguida de que estas notas distan de ser un comentario completo en el sentido expuesto en la Introducción. En efecto, con deliberación y consecuencia se ha prescindido en ellas, no sólo de aquello que entra en la cultura general que la iniciación en la filosofía no puede menos de dar por supuesta, y de los detalles cronológicos, biográficos, histórico-literarios, que se encuentran con el mero hojear un libro didáctico de Historia de la Filosofía, sino también de cuanto hubiera rebasado una explicación del sentido literal y de la significación histórica inmediatos de los términos, pasajes, textos enteros -limitación que, dada la naturaleza de la filosofía, no puede significar que la inteligencia de las notas no requiera una lectura atenta, lenta.

     Si las notas a los distintos textos resultan de un contenido y hasta de una forma diversos, se trata de la consecuencia justa de la diversidad de los textos mismos y de aquello, filosofías, personalidades, a que dan o de que son expresión. Algunos se quedan en el plano de la enunciación de los filosofemas puros; otros contienen alusiones histórico filosóficas; alguno hace referencia a hechos de la historia universal contemporánea y a detalles de la cultura circundante -y en este texto, la platónica Apología de Sócrates, éste es ejemplo singular de filosofemas, filosofar, vida y personalidad filosóficas y medio social de esta vida y personalidad, todo inseparable. Las notas a aquellos primeros textos pudieron, pues, quedarse en el plano filosófico-doxográfico de la Historia de la Filosofía (v. la Introducción); las notas a los restantes han tenido que tocar puntos de otros planos más vastos o profundos. A cambio de las renuncias indicadas, de las notas a los primeros textos a las notas a los últimos, en la sucesión en que forman en la antología, se ha cedido a una cierta gradación didáctica de dificultad ascendente, hasta donde gradación semejante era dable, y se querría que las notas fuesen capaces de proporcionar una primera idea de algunas de las operaciones en que consiste el estudio científico de textos como los insertos en este libro y aun de iniciar en ellas -así, por ejemplo, se ha procurado que el lector saque de los textos inclusos en el libro todo lo posible para ilustrar unos por otros, mediante referencias de unos a otros que no han temido la repetición insistente. De esta recurrencia sacará además el lector atento caer en la cuenta de la existencia de grandes temas que corren y podrá perseguir, ya a lo largo de todos los textos -de toda la filosofía griega-, como el de la sabiduría humana y divina, que es el tema de la filosofía misma, ya entre algunos de los textos -algunos de los «sistemas»-, como el del pensamiento y la realidad, o el de las ideas. [220]

     Pero el propósito principal de todas las notas ha sido el de poner de manifiesto el orden de las ideas, las articulaciones del discurso, base de toda inteligencia de los textos. Y este propósito fue lo principal también que condujo a redactarlas en la forma en que lo están y que permitirá al lector, ya consultarlas al curso de la lectura de los textos, ya consultar éstos al curso de la lectura de las notas, ya leer éstas seguidas antes de la lectura de los textos o partes de ellos -novedad que espera ser recibida como grata. En definitiva y en unión con los textos, la serie de las notas, por una parte, se acerca bastante a una exposición, de la corriente naturaleza simple o preferentemente doxográfica, de la historia de la filosofía griega desde sus orígenes hasta Aristóteles inclusive; por otra parte, excede lo que en las obras elementales es habitual acerca de los temas objeto de los textos acogidos. Lo que, para llegar a ser una exposición de la naturaleza dicha, falta, no son sólo trechos de la historia, como los presocráticos posteriores a Parménides, o partes de los «sistemas», como en el platónico y el aristotélico, sino las relaciones históricas entre los filosofemas en el contenido de las notas, insuficientemente representadas por las referencias de unos textos a otros mencionadas con anterioridad. En opuesto sentido, la amplitud y minuciosidad ya de los textos mismos, consiguientemente de las notas, en lo que les es propio, suministran un conocimiento de las doctrinas capitales y, con ellas, de lo que bien se puede llamar la esencia de la filosofía griega y de sus principales etapas, incomparablemente más auténtico y más histórico, más preciso y más a fondo que el que son poderosos para dar los resúmenes completos, pero someros, de los libros didácticos usuales. El lector no tiene sino que comparar lo que obtenga del estudio de los capítulos de un manual correspondientes a los textos de esta antología y lo que logre de estos textos y de las notas bien leídos al hilo los unos de las otras y viceversa.

     Este libro no es para los competentes, que, además, no han menester se les indiquen las fuentes bibliográficas ni se les subraye lo personal. Al principiante no le dicen nada las novedades ni más bibliografías que las elegidas y anotadas con la orientación didáctica de la que se ha agregado a la Introducción y si las sigue, va descubriendo por sí mismo las fuentes y aportaciones. Por todo lo cual se ha considerado superfluo el poner a las notas siguientes otras bibliográficas y análogas. Las únicas notas, entre las que siguen, de una intención distinta de la exclusivamente didáctica, son aquellas en que pareció necesario justificar determinados puntos de la traducción.

     En las notas referentes a los fragmentos de Heráclito y Parménides, los números entre paréntesis sin otra indicación remiten a los fragmentos correspondientes. En todas las notas, los números precedidos de p. o ps., y no de la indicación de otra obra, remiten a las páginas de esta antología; las letras ap. o aps, a los párrafos aparte de estas páginas o de aquellos fragmentos; los números precedidos de [221] n, a continuación de una indicación de página, a las notas a pie de las páginas indicadas; los números precedidos de n, o ns., sin indicación anterior de página o separados de ella por punto y coma, a las notas que siguen, según sus números.

 

 


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