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[77]
Los
fragmentos de Heráclito
^Introducción
Lógica
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1
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| Sabio es que quienes oyen, no a mí,
sino a la razón, coincidan en que todo es uno. |
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2
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| Siendo esta razón eternamente verdadera,
nacen los hombres incapaces de comprenderla antes de oírla y después
de haberla oído. Pues sucediendo todo según esta razón, se asemejan
a los carentes de experiencia, al hacer la experiencia de palabras
y obras tales cuales yo voy desarrollándolas, analizando cada cosa
según su naturaleza y explicando cómo es en realidad. Pero a los demás
hombres se les esconde cuanto hacen despiertos, como olvidan cuanto
hacen dormidos. |
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3
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| Escuchando incapaces de comprender
se asemejan a los sordos: de éstos atestigua el proverbio que estando
presentes, están ausentes. |
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4
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| Malos testigos los ojos y los oídos
para los hombres que tienen almas de bárbaros. [80] |
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5*
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| La masa no se fija en aquello con
que se encuentra, ni lo nota cuando se le llama la atención sobre
ello, aunque se imagine hacerlo. |
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6*
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| No sabiendo ni oír, ni hablar. |
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7*
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| Si no esperas lo inesperado, no lo
encontrarás, pues es penoso y difícil de encontrar. |
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8
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| Los buscadores de oro cavan mucha
tierra y encuentran poco. |
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9
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10
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| La naturaleza ama el ocultarse. |
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11
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| El Señor cuyo oráculo está en
Delfos ni dice, ni oculta, sino hace señales. |
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12
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| Profiriendo con su convulsa boca graves
palabras sin ornato ni perfume, años miles traspasa con su voz la
sibila, porque así el dios lo quiere. [81] |
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13
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| De cuanto hay vista, oído, ciencia,
aquello honro yo ante todo. |
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14*
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| ... aportando testimonios indignos
de confianza sobre puntos discutidos. |
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15
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| Los ojos son testigos más exactos
que los oídos. |
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16
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| La mucha ciencia no instruye la mente,
pues hubiera instruido a Hesiodo
y a Pitágoras, como a
Jenófanes y a Hecateo. |
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17
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| Pitágoras
de Mnesarco practicó la investigación más que todos los demás hombres,
y escogiendo entre estas obras, reivindicó para sí una sabiduría,
mera mucha ciencia de mala arte. |
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18
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| De cuantos he oído las razones, nadie
llega a tanto como a descubrir que lo sabio está apartado de todo. |
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19
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| Una sola cosa es lo sabio: conocer
la verdad que lo pilota todo a través de todo. [82] |
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20
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| Este mundo, el mismo para todos, no
lo hizo ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que ha sido
eternamente y es y será un fuego eternamente viviente, que se enciende
según medidas y se apaga según medidas. |
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21
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| Vicisitudes del fuego: primeramente,
la mar; de la mar, la mitad tierra, la mitad borrasca. |
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22
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| Cambio del fuego todo y de todo el
fuego, como del oro las mercancías y de las mercancías el oro. |
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23
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| Se funde en la mar en la misma medida
y razón en que existía antes de hacerse tierra. |
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24
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| El fuego eterno es indigencia y hartura. |
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25
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| El fuego vive la muerte del aire y
el aire vive la muerte [83]
del fuego; el agua vive la muerte de la tierra, la tierra la del agua. |
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26
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| Avanzando, el fuego lo juzgará y condenará
todo. |
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27*
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| ¿Cómo ocultarse de lo que jamás se
acuesta? |
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28
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| Todo lo gobierna el rayo. |
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29
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| El sol no rebasará sus medidas; si
no, las Erinnias, ministras
de la justicia, sabrán encontrarle. |
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30*
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| El límite del oriente y del occidente
es la Osa, y en el extremo opuesto
a la Osa está el término de Zeus
azul. |
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31*
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| Si no hubiera sol sería de noche,
por más que hiciesen todos los demás astros. |
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32
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| El sol es nuevo cada día. |
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33
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| ......
[84] |
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34*
|
| ... las estaciones, portadoras de
todo. |
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35
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| El maestro de la masa es Hesiodo:
creen que sabía más que nadie -él, que no descubrió que el día y la
benévola son una cosa. |
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36
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| El dios es día y benévola, invierno
y verano, guerra y paz, hartura y hambre; muda como el fuego cuando
se mezcla con aromas, que recibe nombre según el grato olor de cada
uno. |
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37*
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| Si todas las cosas se hiciesen humo,
las distinguirían las narices. |
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38
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| Las almas huelen al bajar al Hades. |
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39*
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| Lo frío se calienta y lo caliente
se enfría, lo húmedo se seca y lo seco se hace húmedo. |
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40*
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| Se esparce y se recoge, avanza y retrocede. |
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41-42
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| No puedes embarcar dos veces en el
mismo río, pues nuevas aguas corren tras las aguas. [85] |
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43
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| Homero
hace votos porque «de los dioses y hombres la rivalidad se aleje».
Se le esconde que maldice de la generación de todas las cosas
a) que
tienen su generación en la lucha y la antipatía
b) que
desaparecerían.
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44
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| La guerra es la madre de todo, la
reina de todo, y a los unos los ha revelado dioses, a los otros hombres;
a los unos los ha hecho esclavos, a los otros libres. |
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45
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| No comprenden cómo divergiendo coincide
consigo mismo: acople de tensiones, como en el arco y la lira. |
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46
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| Lo contrario, conveniente. |
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47
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| El acople invisible es más fuerte
que el visible. |
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48*
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| No hagamos al buen tuntún conjeturas
sobre las más grandes cosas. |
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49*
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| Los hombres afanosos de la sabiduría
han de estar, en verdad, al corriente de una multitud de cosas. [86] |
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50*
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| El camino directo y el camino inverso
que recorre la carda del cardador es uno y el mismo. |
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51
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| Los asnos preferirían la paja al oro. |
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51
a
|
| Los bueyes son felices cuando encuentran
arvejas que comer. |
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52
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| La mar es el agua más pura y más impura,
para los peces potable y saludable, para los hombres impotable y mortal. |
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53
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| Los cerdos se bañan en el cieno, las
aves de corral en el polvo y la ceniza. |
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54*
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| ... encontrar sus delicias en el cieno. |
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55*
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| Las bestias son llevadas a pastar
a golpes. |
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56
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| Acople de tensiones, el del mundo,
como el del arco y la lira. |
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57
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| Bien y mal son una cosa.
[87] |
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58
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| Los médicos, al menos, cortando y
quemando por todas partes, torturando de mala manera a los enfermos,
piden encima, de nada dignos, recibir honorarios. |
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59
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| Que aparees lo entero y lo no entero,
lo convergente y lo divergente, lo concordante y lo discordante, y
de todo uno y de uno todo. |
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60*
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| Los hombres no habrían conocido el
nombre de la justicia si no hubiese estas cosas. |
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61
|
| Para el dios, bello todo y bueno y
justo; los hombres juzgan lo uno injusto, lo otro justo. |
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62*
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| Hemos de saber que la guerra es común
a todos, y que la lucha es justicia, y que todo nace y muere por obra
de la lucha. |
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63
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64
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| Muerte es cuanto despiertos vemos;
cuanto dormidos, sueño. [88] |
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65
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| Algo único, lo sabio quiere y no quiere
recibir el nombre de Zeus. |
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66
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| El nombre del arco, biós,
es vida, bíos; la obra, muerte. [89] |
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67
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| Inmortales los mortales, mortales
los inmortales, viviendo su muerte, muriendo su vida. |
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68
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| Para las almas, muerte hacerse agua;
para el agua, muerte hacerse tierra. Pero de la tierra se hace el
agua, del agua el alma. |
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69
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| El camino hacia arriba y hacia abajo,
uno y el mismo. |
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70*
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| En la circunferencia de un círculo
se confunden el principio y el fin. |
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71
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| Los límites del alma no lograrías
encontrarlos, aun recorriendo en tu marcha todos los caminos: tan
honda es su razón. |
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72
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| Para las almas, fruición y muerte
hacerse húmedas. [90] |
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73
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| Cuando un varón se ha embriagado,
es conducido por un chiquillo, vacilante, sin entender adónde va,
por tener húmeda el alma. |
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74-76
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| El alma seca es la más sabia y la
mejor.
La luz seca es el alma más sabia
y mejor.
Donde la tierra es seca, es el alma
más sabia y mejor.
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77*
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| El hombre se enciende y apaga como
una luz de noche. |
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78
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| Una misma cosa en nosotros lo vivo
y lo muerto, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo: lo uno,
movido de su lugar, es lo otro, y lo otro, a su lugar devuelto, lo
uno. |
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79
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| La eternidad es un niño que juega
a las tablas: de un niño es el poder real. |
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80
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| Yo me he consultado a mí mismo. |
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81
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| Nos embarcamos y no nos embarcamos
en los mismos ríos, somos y no somos. |
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82
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| Fatiga es penar y ser mandado por
los mismos. [91] |
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83
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| Cambiando, reposa. |
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84*
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| Los brebajes se descomponen, si no
se revuelven. |
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85*
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| Vale más arrojar cadáveres que estiércol. |
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86
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| Cuando nacen, desean vivir y sufrir
su destino -o más bien gozar del reposo- y dejan tras ellos hijos
para que sufran a su vez su destino. |
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87-89
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| El hombre puede ser abuelo a los treinta
años. |
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90*
|
| Los que duermen son compañeros de
trabajo. [92] |
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91a
|
| Común es a todos el pensar. |
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91b
|
| Menester es que quienes hablan con
mente se hagan fuertes en lo común a todos, como la ciudad en
la ley, y mucho más fuertemente aún. Pues todas las leyes humanas
son alimentadas por la divina única, que impera tanto cuanto quiere,
y basta a todo, y de todo redunda. |
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92
|
| Por esto hay que adherirse a lo común.
Siendo la razón común, viven los más como si tuviesen un pensamiento
propio. |
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93
|
| a) De aquello que más continuamente
tratan, se separan.
b) Aquello con que tropiezan a diario
les parece extraño.
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94
|
| No hay que obrar ni hablar como durmientes.
[93] |
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95*
|
| Los que están despiertos tienen un
mundo común, pero los que duermen se vuelven cada uno a su mundo particular. |
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96
|
| La naturaleza humana no posee la verdad,
la divina es quien la posee. |
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97
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| El hombre oye del dios que es un rorro,
como el niño lo oye del hombre. [94] |
Ética
y Crítica de la Religión
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98
|
| El más sabio de los hombres resulta
el mono de Dios; |
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99
|
| el más bello de los monos, feo, comparado
con el hombre. |
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100
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| Menester es que el pueblo luche por
la ley como por sus muros. |
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101
|
| Las suertes mayores obtienen las mayores
suertes. |
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102
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| Dioses y hombres honran a los muertos
por Ares. |
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103
|
| Menester es apagar la demasía más
que un incendio. |
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104
|
| Para los hombres no es mejor que se
haga cuanto [95]
quieren: la enfermedad ha hecho grata la salud, el mal el bien, el
hambre la hartura, el trabajo el descanso. |
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105
|
| Difícil luchar contra el deseo: |
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106
|
| lo que quiere, lo compra con el alma. |
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107
|
| El pensar es la virtud máxima, y sabiduría
decir la verdad y obrar como los que comprenden la naturaleza de las
cosas. |
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108
y 109*
|
| Lo mejor es disimular la locura, pero
es difícil al entregarse a las copas. |
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110
|
| Ley también, obedecer al consejo de
uno. |
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111
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| ¿Cuál es su mente o su pensamiento?
Creen a los cantores y toman por maestra a la masa, no viendo que
los más son malos, que pocos son buenos. Los mejores lo dan todo por
una cosa, la fama eterna entre los mortales; los más se contentan
con atiborrarse como bestias. |
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112*
|
| En
Priene vivía Bías de Teutamas,
que merece más consideración que los demás. [96] |
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113
|
| Uno para mí diez mil, si es el mejor. |
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114
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| Bien merecido les estaría a los efesios
en edad adulta ahorcarse y abandonar a los niños la ciudad, a ellos
que han expulsado a Hermodoro,
el varón más eficaz de los suyos, diciendo: «no haya entre nosotros
ninguno más eficaz; si lo hay, que sea en otra parte y entre otros». |
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115
|
| Los perros ladran al que no conocen. |
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116*
|
| ... (lo sabio) no es reconocido porque
los hombres carecen de fe. |
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117
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| El hombre blando ama el ser zarandeado
a cada razón. |
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118
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| Lo que anda en lenguas sabe el que
más anda en lenguas. Bien entendido, la justicia prenderá a los autores
y testigos de mentiras. |
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119
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| Bien merecido estaría que
Homero fuera expulsado de los certámenes y apaleado, y
Arquíloco lo mismo. [97] |
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120
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| Hesiodo
hace unos días buenos, otros malos, ignorando que la naturaleza de
todos los días es una. |
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121
|
| El carácter es para el hombre su genio. |
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122
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| A los hombres les aguarda después
de la muerte lo que no esperan ni presumen. |
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123
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| Contra el que allí está se levantan
y se hacen vigilantes guardianes de vivientes y difuntos. |
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124*
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| Noctámbulos, magos, sacerdotes de
Baco y sacerdotisas de los lagares
-traficantes de misterios. |
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125
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| Los misterios admitidos entre los
hombres inician en cosas profanas. |
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126
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| Ruegan a estas imágenes, que es como
dirigir la palabra a las mansiones, ignorando lo que son los dioses
y los héroes. |
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127
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| Si no fuese que hacen la procesión
y cantan el himno [98]
fálico en honor de Dionysos,
obrarían las mayores desvergüenzas. Ahora bien, el mismo son
Hades y Dionysos, en
honor del cual caen en trance y hacen fiesta en los lagares. |
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128
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129
y 130
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| Se purifican, paradójicamente
(46), mancillándose de sangre,
que es como si quien se hubiese metido en el barro, quisiera limpiarse
con barro. Loco le parecería al hombre que le mirase hacerlo. |
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131
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132
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| La presunción, una enfermedad sagrada,
y la vista, un mentir. |
Notas
46. [«paradójicanente» en el original (N. del E.)]
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