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Política y religión

Política

1521, 25 de enero. Salamanca. Instrucción y creencia que la ciudad de Salamanca dio para el señor Francisco Maldonado, Capitán general



     Cámara de Castilla. En Archivo General de Simancas. Leg. 139, fol. 309.

     [DANVILA, M. (ed.). Historia crítica y documentada de las Comunidades de Castilla. Memorial Histórico Español. Madrid : 1897, v. XXXVII, pp. 164-66].



     Lo que esta muy noble y muy leal ciudad de Salamanca encarga al Señor Francisco Maldonado Regidor y capitán general della que de su parte hable a los ilustres Señores de la Santa Junta lo siguiente:

     Que vistas la instrucción del Serenísimo Señor Rey de Portugal y del nuncio de nuestro muy Santo padre parece los medios que dan servir de muy poco para el bien del santo propósito en que el Rey no está puesto y que de ellos no se sacara el fruto que deseamos antes nos parece ser movidos estos medios a instancia de los grandes para poder mejor con mañas y formas sostener su dañado propósito pero parecenos que se debe escribir y Responder al Señor Rey de Portugal muy graciosamente besándole las manos por la voluntad y deseo que muestra al bien y pacificación de estos Reinos y dandole cuenta muy particularmente de todas las cosas porque este Reino se ha movido a ponerse en lo que esta así de la mala gobernación que ha habido desde que el Rey nuestro Señor a el vino como después que se fue a causa de sus ministros y por los grandes deste Reino, y decir a su alteza que habiendo manera de medio y Remedio que fuese tal estos Reinos Recibirán bienaventuranza que sea y venga por mano de su alteza.

     Pero si en algunos medios de concierto les pareciere se debiese hablar parecenos que lo primo que se debe pedir ante todas las cosas es que la Reina Nuestra Señora se ponga en toda libertad para que todo el Reino y todos libremente la puedan visitar consultar y servir como a nuestra Reina y Señora natural.

     Ítem que los grandes se vayan a sus casas y quiten sus ejércitos para que cesen las fuerzas robos que se hacen y queden los pasos y los caminos llanos y seguros.

     Ítem que dejen al Reino libremente suplicar y enviar los capítulos al Rey nuestro Señor, y entender en el bien y Reparo del Reino y que se envíen los capítulos a los grandes si los quisieren ver y si les pareciere que son buenos y justos como lo son que se junten con el Reino a suplicar a Su Majestad que los confirme y sino que como hemos dicho libremente dejen al Reino enviarlos, y entender en la gobernación y bien y Reparo del Reino con tal que en este medio tiempo que Su Majestad viene y envía otorgados los capítulos que los grandes tengan sus tierra y señoríos así en lo que se piensa ser de la Corona Real como de sus patrimonios antiguos y que si en este medio tiempo algún lugar suyo se Rebelase que en tal caso el Reino no favorezca a los tales vasallos, antes no se lo consientan y en las villas y logares que después que Su Majestad fue de estos Reinos se alzaron que esto quede para cuando el Rey nuestro Señor viniere o para el gobernador o gobernadores que conforme a los capítulos y leyes del Reino se dieren que lo determinen ayudas las partes por justicia y desagravien a quien estuviere agraviado.

     Ítem que el ejército del Reino esté siempre favorecido y muy fuerte porque esto pensamos que ha de ser lo que ha de dar sustancia e calor para que venga en efecto lo que conviene al bien del Reino.

     Ítem en lo de las alcabalas hacer relación a Su Majestad que de esta ciudad no se habrá cosa alguna de las dichas alcabalas porque a causa de los diversos y gruesos ejércitos, que envió y sustento el año pasado se hicieron tan grandes gastos que demás de las alcabalas la ciudad ha puesto en ello muchos dineros de prestidos sisas y Repartimientos y que ahora ha hecho este ejército que envían con Francisco Maldonado su capitán general, el cual esta ciudad sustentara y pagara el tiempo que sea necesario al servicio de Sus Majestades y de la Santa junta y bien y defensa de estos Reinos de las dichas alcabalas y aunque no bastan de donde mejor pudiere puesto que se le han Recrecido otras necesidades y gastos.

     Cuanto a lo que los Señores de la Santa junta escribieron a esta ciudad cerca del encabezamiento de las alcabalas la ciudad conforme a la carta que Su Señoría escribió lo tienen hecho, y por ser ya pasado el tiempo y estar hecho el Repartimiento y arrendamientos no se podrá remover lo que está hecho y que no embargante esto ésta ciudad hará lo que a los Señores de la Santa junta pareciere y se conformaran con lo que las otras ciudades hicieren.

     Y lo que en esto y en todo pareciere a los dichos Señores de la Santa junta por ser cosas en que tanto va el bien general de todos les suplicamos nos manden dar parte de ello antes de la conclusión porque esta ciudad envíe su parecer acordose en el ayuntamiento a veinte y cinco días del mes de enero de mil y quinientos y veinte a un años. Antonio de Linares, escribano.





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