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Biblioteca de signos

Ser padre sordo de hijos sordos

Santiago Frigola

Presidente de ACVLLS



   Nosotros tenemos laberintos que seguir todavía, porque en nuestra asociación hay padres sordos, amigos sordos, padres oyentes. .. todos juntos. El grupo de los padres sordos tenemos que seguir un doble laberinto. El motivo es el siguiente: muchas veces las personas oyentes se encuentran ante una persona sorda, ¿le tratan como a un igual? no, hay la costumbre de pasar por encima de la persona sorda. Es una costumbre que está arraigada.
   Este tema es delicado, pensad que vuestros hijos son sordos, y también pasarán por encima de ellos; que me lo hagan a mí no me importa, pues ya soy mayor y estoy acostumbrado. Yo no pasaré por encima de mi hijo, pero puede que a vuestros hijos les paséis por encima. Es costumbre, y esto hace que los sordos nos sintamos discriminados, a mí no me importa, pero al final vuestros hijos pueden encontrarse con este problema.

El derecho del padre sordo

   Yo como padre estuve contento cuando nació mi hijo, me sentía orgulloso, presenté a mi hijo; que fuera sordo me daba igual. Otros padres, oyentes, les nace su hijo oyente y también se sienten orgullosos. La diferencia ¿dónde está?, la diferencia está en los derechos. Por ejemplo el colegio, los padres oyentes lo pueden elegir donde quieran; en cambio, a los sordos los colegios nos vienen impuestos; no podemos elegir. Esto me hizo descubrir la diferencia. Antes me sentía contento, ahora esta diferencia es la que me hace sentir diferente; los otros hacen que me sienta diferente.
   Hasta ahora estoy muy contento del Colegio Josep Pla, pero no podemos sentarnos tranquilamente, porque todavía necesitamos pedir muchos recursos a las administraciones, y tenemos muchas dificultades para conseguirlos por la falta de conocimientos que tiene sobre las personas sordas. Atienden más a la opinión de los profesionales oyentes que a la de los sordos, que son los propios afectados y los que saben más del tema. Mas no les hacen caso y nos damos cuenta de ello.
   Yo soy sordo, padre, hijo y nieto de sordos, somos cuatro generaciones de sordos y tenemos la experiencia acumulada de estas cuatro generaciones.
   Muchas personas a las que les nace un hijo sordo, no han tenido ningún tipo de experiencia con los sordos. Su contacto con los sordos dura unos 15 o 20 años, hasta que el hijo encuentra trabajo y todos estos años se olvidan. Por el contrario, el padre sordo nunca olvida, porque aunque el hijo encuentre trabajo, no sale del mundo del sordo porque él mismo lo es.
   Por ejemplo, mi padre hace años estaba en una asociación que en aquella época se llamaba ASPAS, era la asociación de padres de niños sordos, igual que mi padre que también es sordo. En una reunión los padres oyentes buscaban una solución a un asunto, y no la encontraban, llamaron a mi padre para que encontrara la solución. Mi padre encuentra la solución y una vez él da la solución al problema, le dan las gracias y la espalda, ya no le hacen más caso. Le llaman, encuentra la solución, la da, y después le desprecian.
   Este asunto me toca a mí también, pero una asociación particular como es mi padre no, la situación es más fácil y eso nos da más fuerza.
   La administración, la Generalitat por ejemplo, después de ir a una entrevista me dice que es necesario ir al CREDA, sugiero algunos puntos y no me los da. Eso reduce mis derechos y vuelvo a la Generalitat: me da el Colegio Josep Pla, acepta mis sugerencias y ahora estoy contento.
   Empezó hace dos años y medio y ha cambiado bastante, y ya lo ha demostrado. Mucha gente se ha sorprendido, se pensaba que esta escuela era muy oralista, y el cambio es muy difícil. Yo no hice caso de esto, y llevé a mis hijos allí para probar, a ver si había suerte o no.
   Hasta ahora estoy muy contento, estoy dentro del APA del Josep Pla y han surgido muchos problemas con la Administración y el CREDA.
   Por ejemplo, un niño ya mayor que no se desarrolla bien, que tiene problemas, lo mandan al Josep Pla. El CREDA dice que no se ha integrado bien, entonces el Josep Pla debe trabajar más para arreglar y limpiar el fracaso anterior. El fracaso debería corregirlo quien lo haya tenido y no mandarlo a otro para que lo limpie.
   Eso afecta indirectamente al sistema bilingüe, porque al haber estos problemas los profesores no pueden atender bien a los niños, limpiando los trapos sucios de otros.
   Esta limpieza, problemas psicológicos, lingüísticos, no hay lengua de signos (LS), interiormente estos niños son perfectos, no hay problemas psicológicos, por culpa de estos antecedentes  surgieron estos problemas.
   ¿Dónde está el proyecto que tenemos como objetivo? ¿Y cómo podemos conseguirlo?
   Si cada uno va por su lado, es difícil conseguirlo. Por eso pido a las asociaciones que se preparen bien, y se organicen con el CREDA y otras escuelas, y si el niño fracasa le indiquen dónde debe ir.
   Los niños que no presentan ningún problema no los mandan al Josep Pla, por suerte el colegio ha buscado otros caminos para conseguir que los niños sordos vayan a esta escuela.



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