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Biblioteca de signos

EXPERIENCIAS BILINGÜES DE LA CALIFORNIA SCHOOL FOR THE DEAF

Brenda Lacosse

Responsable del Departamento de Educación Temprana y Supervisora del Departamento de Comunicación

Dee Kennedy

Profesora de inglés ex responsable del Deaf Studies Ressource Center

Brenda Lacosse

   Estoy encantada de estar aquí con vosotros. Cuando recibí la invitación para venir a Barcelona a una conferencia sobre enseñanza bilingúe en el niño sordo hablé con mi supervisor y con el director de mi escuela y todos sentimos la necesidad de mandar a dos personas a estas Jornadas. Por tanto, he venido yo, Brenda Lacosse, que soy oyente y mi colega, Dee Kennedy que es sorda, ella con el apoyo de la escuela. Creemos que en la educación bilingúe es importante que tengamos un oyente y un sordo para representar a la escuela. Dicho esto, muchas gracias a los padres dé APANSCE por vuestra invitación. Es la segunda vez que visitamos España, la primera fue hace 10 años y nos parece un país muy bonito.
   Vamos a ver ahora cómo trabajamos en esta educación bilingúe tan importante para hacer la información accesible para los niños sordos y poder comunicarnos con ellos.
   En primer lugar, quiero hablar un poco de nuestra escuela. La escuela está situada en el norte de California, en Freemont, en la frontera con Oregón, y atendemos a unos 500 estudiantes, todos sordos, de una población que va desde la frontera del norte hasta el centro, y desde la costa del Pacífico hasta Nevada, aunque las ciudades más importantes del área cuentan también con programas para los sordos. En el sur de California hay otra escuela del estado con otros 500 estudiantes sordos.
   Voy a explicaros un poco cómo es la escuela. En ella trabajan unos 300 empleados, incluyendo administradores, maestros, asesores, encargados de los niños, personal de cocina, enfermeras, etc.
   También posee un teatro, un auditorio, donde celebramos las grandes reuniones, obras de teatro, conferencias, etc. El edificio es muy grande, con muchas zonas verdes. La mitad de los estudiantes son residentes, duermen en la escuela y van a su domicilio el fin de semana. En California las distancias son enormes, así que algunos de los estudiantes tienen que desplazarse en avión.
   Vamos ahora a nuestro tema. ¿No es interesante ver cómo los niños griegos aprenden a hablar en griego, los rusos en ruso, los japoneses el japonés, y los bebés sordos en LS?
   Cualquier niño que esté expuesto a un lenguaje aprenderá ese lenguaje, lo único que necesita es tener suficiente exposición. Pero no me interpreten mal, no todos los niños sordos aprenden a comunicarse. Todo dependerá de los padres, por eso los padres rusos, japoneses y griegos, como los padres de niños sordos, son responsables de dar, y exponer, a sus niños a un lenguaje que puedan adquirir. Porque en ese momento, el cerebro del bebé está preparado y dispuesto a asimilar los estímulos lingúísticos. Si se le facilita suficiente lenguaje y un método suficientemente claro, el niño lo aprenderá.
   En el pasado se decía: el niño es sordo pero el mundo es oyente y tiene que aprender a hablar con oyentes, tiene que aprender, tiene que... tiene que... En nuestra escuela hemos i dado la vuelta a esto: el niño tiene que hacer lo que es bueno y necesario para él, es decir, aprender una lengua. Nosotros lo que tenemos que hacer es proporcionarle y usar esa lengua que necesita. Intentar dar una lengua a un niño sordo únicamente hablando la mayor parte del tiempo, en la mayoría de los niños sordos no funciona. Si hablar a los niños sordos fuera suficiente para que adquirieran una lengua, no estaríamos todos nosotros aquí. Si hablar a los niños sordos fuera suficiente no habría habido todos los debates que ha habido desde hace más de un siglo en la educación del niño sordo. Hace falta algo más que hablar a un niño sordo para que adquiera una lengua.
   En primer lugar, la información debe ser clara. La lengua que el niño aprende tiene que ser clara para él. Tiene que poder entenderla toda para que el cerebro haga su trabajo.
   En segundo lugar, el niño sordo necesita suficiente información. Si se le ofrece información clara, pero poca, el niño asimilará muy poca información. Por ejemplo, puedo decir que estoy muy contenta porque mi hijo de 3 años ya sabe 200 palabras. ¿Es esto fantástico? ¡200 palabras es mucho! No, no es suficiente, 200 palabras no son suficientes. El niño necesita mucha información de los padres, de los adultos de su entorno, mucha, mucha información, para que el cerebro aprenda, procese toda la información y luego desarrolle un lenguaje. La responsabilidad es nuestra.
   En tercer lugar, lo que necesita un niño para desarrollar una lengua son oportunidades de usarla y de aprender de sus errores. Necesita probar, hacerlo bien, equivocarse y encontrar respuestas en su entorno para poder crecer lingúísticamente. Las personas de su entorno hacen crecer su lengua. Tiene que equivocarse y probar diferentes formas de expresión, todo ello es parte del proceso de aprendizaje de una lengua.
   ¿Qué necesita un niño sordo para tener información clara, suficiente y con oportunidades de usarla? Necesita acceso a la comunicación visual. Lo que os estoy diciendo es lo que tenemos claro que es bueno para nuestros niños en la escuela de California. Los niños sordos tienen que tener acceso visual a la comunicación. Esto significa que siempre tiene que haber gente que hable por signos alrededor de los niños. Por ejemplo, si durante una clase de un profesor oyente que habla por signos llega una visita con un responsable del centro esas personas tienen que comunicarse por signos para que el niño vea cómo se comunican entre sí, para ver cómo el otro adulto responde. El niño ha de tener acceso a la información todo el tiempo, ver cómo se comunican los adultos. Los niños oyentes oirían lo que se dice en esta supuesta conversación en clase entre el profesor y la visita.
   De hecho, este tema de comunicarse por signos todo el tiempo es un tema muy importante en nuestra escuela porque nosotros, aunque seamos oyentes, tenemos que hablar por signos entre nosotros. Si hablamos con nuestros amigos en una conversación privada sabemos que los oyentes, por ejemplo, no tienen por qué escuchar lo que estamos diciendo, mientras que si lo hacemos por signos, lo verán incluso desde lejos. Los sordos adultos nos dicen que en su mundo si ellos pasean y hablan mediante signos todo el mundo puede seguir su conversación. Eso los niños también tienen que aprenderlo. Gran parte del aprendizaje de las lenguas tiene lugar así, de forma accidental, entendiendo cómo se comunican los demás, cómo se transmiten la información. El niño oye la conversación y aprende de lo que hablan los demás entre sí. El niño sordo tiene que poder hacerlo del mismo modo.
   Los signos deben ser claros y fluidos. El niño está aprendiendo a hacer signos, o sea que no es justo que el niño lo tenga muy difícil o que se le den informaciones incorrectas. En muchas ocasiones se piensa, incluso en mi escuela, que si se contrata a un ayudante, no un maestro, no importa si no domina los signos muy bien. "No importa" porque los niños tampoco dominan los signos muy bien. Pero no es cierto. Es importante que sepan utilizar los signos bien porque es una edad importante de aprendizaje. Por ejemplo, cuando se cambian los pañales a un bebé, cuando meriendan, el adulto tanto si es el maestro o el ayudante, debe comunicarse por signos de una forma fluida y clara, porque el niño depende de toda esa comunicación para aprender. Y seguro que esto ya os lo habrán explicado muchísimas veces: explícale al niño todas las cosas y cualquier cosa. Haz que el niño sepa qué va a pasar y qué ha pasado. De hecho se dice, incluso en libros de psicología sobre niños sordos, que las personas sordas son rígidas, que no pueden cambiar fácilmente, y parte del problema ha existido porque históricamente los niños sordos no han recibido información ni explicaciones de lo que está sucediendo a su alrededor. Por ejemplo, dijiste "si no llueve iremos al parque". Si el niño no lo entendió, dice "¿cómo es que no vamos al parque? Entonces tienes que repetir "si no llueve iremos..." Si lo tienes que explicar después de que ya has decidido no ir al parque porque llueve, entonces el niño se ha perdido la primera información que le aclaraba por qué no íbamos al parque. El niño tiene que comprender el comportamiento de las personas, necesita una explicación completa de los planes del día, de lo que haremos o no, según y qué.
   En nuestro país, y estoy segura de que en este país también, los niños juegan con el lenguaje, construyen trabalenguas... lo que los niños sordos también hacen. Experimentan con el lenguaje para saber qué es lo que tiene sentido y lo que no lo tiene. A través del juego aprenden lo que es aceptable con el lenguaje y qué no lo es.
   Otro tema importante es despertar el interés del niño por la comunicación; tenemos que dar nombre a las cosas, explicar más. Por ejemplo, si el niño está enfadado le decimos, esto ya lo veremos cuando vuelva mamá. Esto lo hacemos desde el principio. Por ejemplo, si el niño dice: "morder" hay que expresar lo que él querría decir: "Sí, este niño te ha mordido y te sientes mal, ¡qué pena!" Hay que esperar a que el niño piense lo que hemos dicho con nuestros signos y darle más.
   Tenemos que darle también opciones. Si le damos a escoger, quiere decir que le damos vocabulario: "¿Quieres un plátano o una manzana?" No puedo deciros la cantidad de veces que se le puede dar a escoger. "¿Quieres ir tú solo o quieres que vaya yo y te recoja?" Hay que dar continuamente distintas posibilidades.
   Sin criticar al niño, hay que ofrecerle un modelo de la forma correcta del signo, por ejemplo, "galleta". El signo es de una manera, quizás el niño lo hace algo diferente, y tú le dices "¡Ah! quieres una galleta", haciendo el signo correctamente y el cerebro del niño lo va aprendiendo. No importan las repeticiones, es bueno repetir con diferentes formas, nuevos matices..., porque así el niño aprende.
   En esta escuela tengo dos clases infantiles con 15 bebés de 0 a 3 años. Vienen a la clase a los 18 meses; están 3 días a la semana en la clase y el cuarto día pueden venir con los padres o con un canguro, porque queremos que haya una implicación de otra persona cercana al niño. El quinto día de la semana el maestro va a la casa del niño.
   Para los niños de 0 a 3 años es obligatorio por ley impartir una clase con un especialista, que se paga por separado y trabaja también con los padres para ayudarles a enriquecer el lenguaje de los niños sordos y mejorar sus signos.
   ¿Cómo pasamos de la lengua de signos al idioma del niño? Lo hacemos cuando el niño posee suficientes signos y conceptos para tener una conversación. Entonces pasamos a la lectura. Pero desde el principio combinamos la lengua de signos con el inglés, empezamos con la dactilología desde que son bebés, a los 2 años los niños puedan deletrear sus nombres y a los 4 años pueden reconocerlos. Utilizar la dactilología para las palabras que no tienen signo es muy frecuente, especialmente en los padres sordos cultos que no tienen miedo de utilizar la dactilología con los niños.
   La lectura en los niños sordos es muy importante. ¿Por qué es fundamental leer cada día a los niños sordos? Porque queremos que los niños asimilen la información a través del lenguaje. Primero se les enseñan imágenes de un libro las veces que sea necesario. A1 principio captan ideas sueltas mirando los dibujos. Pero después se trata de poder explicar un cuento sólo con signos y luego mostrarles los dibujos. Es un paso muy importante porque todos los niños pueden captar la información de las imágenes, pero es más difícil obtenerla a través del lenguaje, de la narración. Queremos que los niños sean capaces de expresar ideas, sentimientos, emociones, conceptos a través del lenguaje. Y esto lo conseguimos al enfrentarlos con las imágenes del libro, sobre todo de libros con contenidos, como por ejemplo, el osito que no encuentra a su mamá, el bebé que está llorando. El niño se expone a las emociones de otro. Además queremos que el niño empiece a leer sin casi darse cuenta. Se le enfrenta mil veces con la lectura para que al final el niño ante un "stop" piense ¿qué es lo que dice? y lo entienda automáticamente sin forzarle. Y eso es empezar a leer.
   Esperamos que los niños adquieran información también a través de la lectura, más adelante su acceso a la información será a través de la lectura. Primero, el niño adquiere información a través del lenguaje y finalmente a través de la lectura. En realidad, los niños disfrutan leyendo, en sus ratos de ocio pueden muy bien divertirse si tienen un libro a su alcance. Para llegar a despertar este interés y entusiasmo de los niños por la lectura, los padres deben conocer la lengua de signos. Además deben tener muchísimos libros en casa. Esto es válido no sólo con los niños sordos, sino también con los oyentes. Si no hay libros por todas partes los niños prestarán menos interés por la lectura. Hay que motivar a los niños a leer también por imitación: si los padres leen, los niños leen.
   Hay que comprometerse a leer cada día a los niños, hay que animar a los padres a que lean cada día, y hay que leer la misma narración una y otra vez porque cada noche quieren el mismo cuento. En mi familia adoptamos un niño sordo que ya era mayorcito, aunque estaba atrasado lingúísticamente. Desde el principio le empecé a leer cada noche y uno de sus cuentos favoritos era "Jack y la judía mágica" y leímos, leímos... Al cabo de 1 0 2 años tenía que hacer algo para la escuela y utilizó una palabra culta de "Jack y la judía mágica" ya que su libro utilizaba un lenguaje adulto. Era una palabra refinada, era como "asir", en vez de "coger", una cosa muy sofisticada para un niño y cuando utilizó esta palabra en la escuela le dijeron: "pero, esta palabra ¿cómo la conoces?" sintió mucha satisfacción de poder explicar que la había sacado de un libro suyo.
   Es importante que la madre o el padre oyentes, además de aprender con el especialista en lengua de signos, hagan todo lo posible para que su hijo tenga acceso a la lengua de signos a través de otros canales, por ejemplo, proporcionándole canguros sordas, asistiendo a funciones teatrales con lengua de signos, o ofrecerle cualquier actividad en que esté expuesto a la lengua de signos. Es la mejor forma de que el niño, antes de los 2 años, pueda deletrear su nombre en dactilología y pueda expresarse en signos y entender frases largas. También es importante leerles los subtítulos del televisor. Aunque sean niños mayorcitos, de 5 a 6 años que no sepan leer, los subtítulos de la televisión deben leerse siempre, aunque sea hasta la enseñanza secundaria.
   A los padres les decimos que hay que hablar la LS, es muy importante hablar por signos y leer cuentos cada día. Les decimos muchas veces hay que pero nos damos cuenta de que muchos padres no saben bastante para explicar todo esto, para comunicarse en la lengua de signos con los niños. En estos casos es fundamental ayudar y apoyar a los padres, para que puedan comunicarse con los niños, a que aprendan signos. En la escuela tenemos clases de lengua de signos para padres, abuelos, hermanos, amigos de la familia..., cualquiera que quiera asistir. Es decir, quienquiera que esté relacionado con el niño sordo puede asistir gratuitamente a los cursos semanales que impartimos para estas personas. En nuestro departamento de educación temprana organizamos también cursos especiales durante el verano.
   Las familias con niños más pequeños disponen además de especialistas en educación para niños sordos. También tenemos grupos de juego, grupos de prácticas para enseñar a los padres a contar cuentos. Además hay adultos sordos u oyentes con buen conocimiento de la lengua de signos que ayudan a los profesores.
   Los viernes vienen los niños más pequeños con sus padres. Ahora tenemos un bebé de 2 meses. Vienen desde 0 meses hasta los 3 años. Si los padres lo quieren pueden venir a partir de los 2 meses. En el grupo de juego todos participan juntos, padres sordos y oyentes y los que saben más enseñan a los que saben menos, sobre todo la LS. Todos, padres y niños, pueden aprender unos de otros. Después de participar en este grupo se sienten más seguros, tanto los padres sordos como los oyentes. Los hermanos oyentes también pueden integrarse en este grupo. Finalmente, tenemos al especialista que trabaja con los padres y que les enseña cómo contar cuentos. Los padres practican explicando el cuento delante de los otros padres y de los niños. Una vez al mes, todos los niños van a la biblioteca y allí un adulto sordo les explica un cuento. En la clase de bebés el maestro va una vez por semana a casa, si hace falta habla de los problemas familiares y se intenta encontrar soluciones conjuntas.
   En resumen, lo que diría es que haya muchos libros alrededor del niño sordo, en el hogar, en todas partes, mucha lectura, mucho ejemplo por parte de los padres, mucha comunicación, muchos estímulos hacia la lectura.
   Nuestro especialista desarrolló un programa para maestros y padres que se llama "Programa de lectura para llevarse a casa". Lo que se hace es prestar libros por intercambio o alquiler y éstos se distribuyen según niveles de dificultad. Cada día, de lunes a jueves, el maestro escoge un libro apropiado para cada niño, lo coloca en una bolsa con una tarjeta dentro, y lo pone todo en la mochila del niño que se lo lleva a casa. Los padres tienen que leer el cuento, firmar la tarjeta con la fecha, el nombre, etc., y se lo vuelven a poner en la mochila y el niño lo devuelve al colegio. El maestro lo recoge, revisa la ficha, la archiva y le pone otro libro, etc. Eso es todo, llevarse libros a casa, pero como padres, este pequeño empujoncito (porque hay que firmarlo y rellenar la ficha) ayuda muchísimo porque se añade a las buenas intenciones que muchas veces se quedan en meras intenciones y no se acaba de llegar a la lectura; de esta forma queda resuelto.
   Los cuentos se leen a los niños una y otra vez. Primero se lee con la lengua de signos porque queremos que el niño disfrute con el cuento, que se quede entusiasmado, absorto. En esta primera lectura del cuento lo ampliamos, le añadimos detalles y explicaciones porque quizás este niño, que es sordo, no sabe lo que es un océano, entonces se le explica: es más grande que un mar, tiene mucha agua, muchas olas, muy altas, el agua se mueve ruidosamente... siempre hay que ampliar un poquito. Eso la primera vez. Después cuando le hablas del océano ya sabe lo que es. Podemos utilizar también una frase que se repita, un estribillo o algún tipo de conclusión que el niño pueda repetir, que diga: "Sííí", "¡ohhh!", "¡pam!". Se va integrando al niño, haciéndole participar en la historia; se le hacen onomatopeyas y sonidos para que el niño participe. Además se cambia el estilo de signos para añadir más matices en el cuento, por ejemplo, los Tres Ositos, y el papá oso dijo: "¿dónde está mi tazón de cereales?", y la mamá dijo: "pues tu tazón de cereales, no se dónde está, me parece..." Hay que cambiar el estilo, el tono de voz, etc. Y cuando se acaba el cuento, entonces se le invita al niño a hablar: "¿Has visto lo que pasó y lo que dijo, y lo que hicieron...?" Al día siguiente se le lee un cuento diferente. Lo que queremos es ampliar su vocabulario y esto se consigue cautivándole con cuentos que tengan un principio, un desarrollo y un final, un problema y una solución. Porque para eso sirven los cuentos.
   Hay una segunda lectura porque queremos que el niño sea bilingúe. Y ¿cómo pasamos entonces de los signos a la lectura, al inglés? Pues empezamos involucrando al niño con la dactilología, explicamos la estructura del inglés comparándola con la lengua de signos del niño. Por ejemplo, empezamos: "¿has acabado de comer?" y decimos "comer acabado", "no más comida", y luego ya vamos estructurando: "¿has terminado de comer?" Vamos introduciendo toda la estructura lingúística.
   Cuando acabamos el cuento se lo pasamos al niño para que lo mire. Si el niño está interesado cuando le acabamos de leer el cuento, y sólo si le interesa, podemos buscar cada una de las palabras que más le interesan al niño, para que se implique con entusiasmo, le enseñamos a observar los movimientos de los labios para mostrarle diferencias en la entonación, en la lengua de signos. Hay diferencias, hay matices que expresamos con el movimiento de los labios, aunque utilizamos la lengua de signos.
   A veces hacemos transiciones de la LS al inglés. El niño explica una historia en LS y nosotros la escribimos en inglés y utilizamos esto para hacer la conexión. Finalmente, cuando el niño empieza a leer, entonces leemos por turnos, una vez el niño y otra el maestro.

Dee Kennedy

   Me gustaría hablar con vosotros del programa de estudios sobre Cultura sorda de nuestra escuela. Este programa merece una especial atención dentro del concepto bilingúe y bicultural que vamos a enseñar a los niños sordos. Estos niños van a crecer y a desarrollarse y queremos que crezcan seguros de ellos mismos. Esto no se puede conseguir sin implicarse en los estudios sobré los sordos. En nuestro centro hemos establecido cinco áreas dentro de este programa que nuestros alumnos deben conocer cuando se gradúan.

   - Cultura sorda. Los niños tienen que aprender las reglas de comportamiento dentro de la comunidad sorda, por ejemplo, los sordos se despiden muy lentamente y durante mucho rato en el comedor, luego se continúa en el recibidor y finalmente en el aparcamiento. He visto esto mismo en Sabadell, despedidas larguísimas. Esto se aprende.

   - Historia de los sordos. Los niños tienen que conocer el pasado de su comunidad. Conocer sordos famosos y oyentes famosos relacionados con los sordos. Personas que han tenido impacto en sus vidas. ¿qué se puede enseñar sobre este tema a un niño pequeño? Por ejemplo, se, le puede enseñar lo que sucedió en el campus de la Universidad Gallaudet para conseguir un rector sordo. El niño aprende que hubo una semana de marchas y manifestaciones y se puede celebrar el 1:3 de marzo de 1988 que fue cuando sucedió.

   - Literatura en la comunidad sorda. Tenemos mucho material, libros, vídeos, un centro de recursos, estudios de lengua de signos, juegos para nitros pequeños con las manos y con la configuración. También hay poemas en lengua de signos para que los niños aprendan a disfrutar de la poesía. Hacia los 1:3 años los niños estudian, en clase de literatura americana, poesía escrita por gente sorda y aprenden a hacer poesía en lengua de signos, buscando los contenidos y los significados de la poesía.

   - Comunidad sorda. Aprenden cómo vive su comunidad y las personas con las que se van a relacionar. Por otra parte, han de saber cómo aprenden y viven los niños sordos de otros lugares del mundo.

   - Conocimiento de sí mismos. Cómo se relacionan con la familia, con los propios niños, con el entorno y con otros niños aprenden a comparar. De pequeños lo hacen dibujando. Después, cuando son más mayores aprenden por qué son sordos, y las causas de la sordera. Se dan cuenta de cómo resuelven sus problemas en la comunidad. Un ejemplo es el de dos hermanas sordas de 13 y 18 años. Los padres no advertían a la hermana mayor dónde iban cuando salían. La madre no sabía que esto era un problema para sus hijas y hubo que explicarles cómo afrontarlo. Tras ello los padres empezaron a comunicarse mejor con las dos.

   Para acabar sólo deciros que pongo a vuestra disposición todo el material sobre sordos de que dispone nuestro centro de estudios.



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