Si de algo ha carecido la literatura infantil española y latinoamericana desde sus orígenes es de una fácil consulta de sus textos y, por lo tanto, de la divulgación necesaria para el conocimiento de las obras y de los autores que configuran su historia literaria. La dificultad de acceso había impedido que algunas de sus obras pudieran trabajarse como materiales válidos en los distintos niveles educativos actuales o en las bibliotecas. Esa inaccesibilidad a gran parte de los textos y a los autores de la literatura infantil y juvenil española y latinoamericana llevó a la Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil a plantearse desde sus comienzos la divulgación de las obras que resultaban de difícil acceso cuyos receptores específicos eran los niños y los jóvenes y la recuperación de autores que formando parte de la historia literaria eran desconocidos o estaban olvidados. De este modo, la Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil contribuía a divulgar un fondo histórico parcialmente conocido que podía servir para delimitar el campo de estudio de la Literatura Infantil y Juvenil, y al tiempo para poder contar con un material con el que poder establecer los contactos del niño y del joven con la lectura a partir de obras de nuestra historia literaria: desde los autores románticos, costumbristas o realistas del siglo XIX hasta los textos de narradores, dramaturgos o poetas actuales, desde los textos de Fernán Caballero, Coloma o de Julia de Asensi a los de Nicolás Guillén o Gloria Fuertes.
La Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil, sin limitarse a la digitalización de obras que continúa, va ampliando su página con documentos textuales y audiovisuales, con las últimas aportaciones de investigadores y creadores, escritores e ilustradores, con recursos como las bibliotecas de autor, las bibliotecas de ilustradores, la biblioteca encantada con textos de niños y jóvenes, las revistas dedicadas a la promoción de la lectura y la literatura infantil, los portales de instituciones y asociaciones españolas y latinoamericanas, las actas de congresos y seminarios.
Gracias a la colaboración de todos ellos, investigadores, críticos y creadores, de instituciones y de revistas que han puesto a su disposición colecciones, obras, artículos y otros documentos textuales y audiovisuales es posible la Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil. Y gracias, sobre todo, a los lectores que desde el comienzo le dieron la voz y la palabra.
Ramón F. Llorens García