publicidad

 

Página principal
    Historia del tribunal de la Inquisición de Lima : 1569-1820. Tomo II
     José Toribio Medina
Página principal Enviar comentarios Ficha de la obra Índice de la obra Anterior Abajo

Notas

20.       Carta de Gaitán de 1.º de mayo de 1624.

Anterior


21.       Este edicto fue remitido al Consejo con carta de 15 de mayo de 1630.

Anterior


22.       [«superticiososos» en el original. (N. del E.)]

Anterior


23.       Carta de los Inquisidores de 1.º de junio de 1631.

Anterior


24.       Carta citada de los Inquisidores de 1.º de junio de 1631.

Anterior


25.       «Desde el más vil negro de Guinea hasta la perla más preciosa», dice Alcayaga, Carta de 15 de mayo de 1636.

Anterior


26.       «Es lo que en Castilla se llama gasa para blasones de hombres». Nota de los Inquisidores.

Anterior


27.       «Ha causado grande admiración en esta ciudad su prisión, expresaba Alcayaga, por haber sido efecto de providencia particular de Dios, que en esta acción mostró muy piadosos los ojos con que mira a este reino, pues si su riqueza y libertad (que hay alguna en estas partes) los arrojó a ellas para vivir con seguridad en su ley y sembrarla; les puso Dios un tajamar con descubrirlos, sin que costase diligencia humana alguna; y ha sido acción que ha de ser para honra y gloria suya, porque en su castigo escarmentarán muchos, y se persuadirán los naturales de por acá a abrazar con más firmeza la fe y dejar sus idolatrías». Carta citada de 15 de mayo de 1636.

     «Las demás prisiones que fueron sucediendo, añade el inquisidor Castro, como eran de hombres ricos, convino hacellas de día, porque en los muchos y cuantiosos secrestos no hubiera hurtos o faltas... Iban los ministros, alguacil mayor y notario de secrestos a ejecutar los mandamientos (pasada la prisión grande de 11 de agosto de 1635 que se hizo de todos, entre las doce y una del día, sin que se imaginase en la ciudad) y como después los muchachos y gente novelera estaban encarnizados contra el nombre de judíos, esperaban a bandadas en la plazuela de esta Inquisición a todas horas, y en viendo salir los ministros, los seguían, ni aunque muchas veces rodeaban calles por desvelallos, no aprovechada, con que muchas prisiones se hicieron con publicidad y ruido inevitable, por el seguro de los secrestos, y en las que no había este inconveniente, se hacían con todo secreto». Carta de 8 de junio de 1641.

Anterior


28.       «Con la ocasión de las haciendas que se han embargado, declaraba la Audiencia, ha quedado tan enflaquecido el comercio que apenas pueden llevar las cargas ordinarias». Carta de 18 de mayo de 1636.

Anterior


29.       [«don» en el original. (N. del E.)]

Anterior



    Historia del tribunal de la Inquisición de Lima : 1569-1820. Tomo II
     José Toribio Medina
Página principal Enviar comentarios Ficha de la obra Índice de la obra Anterior Arriba
Marco legal