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Notas1750. Folio 548 de la Vida de Melchor Cano. 1751. Documentos inéditos t.5 p.508ss. 1752. En su primera carta al arzobispo había dicho: «En el libro no hay cosa de error, y sí algunas palabras que tienen necesidad de mayor explicación». Esto, en sustancia, no contradice al parecer segundo. 1753. Documentos inéditos p. 511; fecha 8 de diciembre de 1558. 1754. Cf. el capítulo que sigue. 1755. Cf. la carta en el tomo de apéndices. 1756. Está en el 1.8, Calificaciones y respuestas. 1757. «Yo envié doze libros encaminados al Collegio de St. Gregorio, para que allí los viessen e los enviassen al monasterio de St. Esteban de Salamanca, encaminados al Mtro. Fr. Pedro de Sotomayor, cathedrático de vísperas... E porque yo me partía de Flandes, por mandato de Su Md., antes de tener respuesta de España, ordené en Amberes que tuviesse el impresor los libros hasta que yo, venido en España, le avisasse lo que haría dellos...» Recuerda lo que se hizo con los libros de fray Antonio de Guevara «en los quales había cosas de más qualidad que en el mío: el respeto con que se trataron, que no lo sintió la tierra». 1758. Hijo del conde Lemus: fue después arzobispo de Sevilla. 1759. La relación más menuda que hay de este hecho es la que se rotula: Cómo fue presso y sentenciado el Arzobispo de Toledo D. Fr. Bartolomé de Carranza, escripto por mí Ambrosio de Morales, chronista mayor del Católico y Prudente Monarca de las Españas, el Sr. D. Felipe II, que de orden de Su Md. (Dios le conserve y guarde) fue por mí escripta de mi propria mano, para depositarla entre los demás escriptos que están en la librería de esa octava maravilla del Mundo, San Lorenzo el Real. (Publicada, como ya dijimos, en los Documentos inéditos.) En el Proceso (t.1, Testimonios) hay otra relación de Juan de Ledesma, que en lo esencial no difiere, aunque tiene
menos pormenores.
1760. En este inventario constan muchas cartas dirigidas al arzobispo: una del bachiller Maldonado; una de Pablo
de Céspedes (17 de febrero de 1559), contestación a otra de Carranza; una de Fr. Pedro de Soto; otra del arzobispado
a Fr. Domingo de Rojas; una Memoria de los herejes que envían libros a España; otra De algunas cosas que se
deben pedir en Roma: los inconvenientes e daños que resultan de que haya Cardenales españoles en Roma; un
Memorial de lo que la Sede Apostólica debe reformar en las personas e cosas eclessiásticas; una carta de Francisco
de Torres, con traslación de otra de San Atanasio; una carta de Fr. Luis de Granada; otra de Marcos Pérez, fecha en
Amberes a 15 de agosto de 1557; un Memorial de las personas que huyeron de Sevilla a Ginebra, etc. Por desgracia,
casi todos estos documentos faltan en el Proceso.
1761. Carta fecha en 7 de agosto (Libro 1 del Proceso)
1762. Reginaldo Pole (Polo) que, a pesar de su acendrado catolicismo, claudicó inconscientemente en la cuestión
de fe justificante. Fue muy amigo de Victoria Colonna y quizá de Valdés.
1763. Documentos inéditos páginas 533 a 553.
1764. Éste era el único que podía comunicar en secreto con el arzobispo.
1765. Se encuentran noticias de este negocio en la autobiografía de Simancas, en la Historia del Concilio de Trento,
de la última celebración del Papa Pío IV, escrita por el obispo de Salamanca D. PEDRO GONZÁLEZ DE
MENDOZA (hay varias copias; me he valido de una de la Biblioteca Barberina de Roma), y en LLORENTE.
1766. «Furtivamente hicieron que algunos diputados, sin saber la lengua castellana en que estaba escrito,
mostrándoles muchas aprobaciones que estaban hechas en España, lo aprobaron, y luego sacaron testimonio de ello,
y lo publicaron por Italia y España», dice D. Diego de Simancas. «Il Vescovo di Lerida, o mosso dal Conte, o per altra causa, si diede a parlare contra que el Decreto, e
biasimarlo, portando luoghi del libro, che con sinistra interpretazione pareano degni di censura, e quello che più
importara, tocando anche il giudizio e la coscienza di quei Vescovi, L'Arcivescovo di Praga, come primo di quella
Congregazione per difesa propia e de'Colleghi, fece querela co' Legati, ricercando che facessero dismostraziones,
e protestando di non intervenire in atto pubblico, finche la Congregazione non avesse la dovuta soddisfazione. Il
Cardinale Morone s'interpose, e [40] concilió concordia, con quelle condizioni, che della fede fatta non se ne dasse
altra copia; che il Lerida dasse soddisfazione di parole alla Congregazione, ed in particolare al Praga, e che si
mettesse da ambe le parte il fatto in silenzio.» Así escribe el maldiciente, pero aquí no mal informado, FRA PAOLO
SARPI en su Istoria del Concilio Tridentino 1.8 c.32 t.6 de la edición de 1790; sin lugar (¿Venecia?)
1767. «Es falso testimonio de quien quiera que tal diga... e nunca tal carta recibí hasta hoy, ni hubo fundamento
para decirse tal cosa» (Documentos inéditos, t.5 p.580).
1768. Entre los calificadores figuran Fr. Diego de Chaves, Fr. Rodrigo de Vadillo, Fr. Juan de Alzolares y Fr. Pedro
de Ibarra. Los manuscritos eran los siguientes, advirtiendo que muchos de ellos no pertenecían a Carranza, sino que
eran copias de obras ajenas, que él guardaba entre sus papeles: Notas a la exposición del salmo Audi filia, hecha por el MTRO. ÁVILA. Exposiciones de los salmos Quam dilecta, De Profundis y Domine, exaudi. Exposición de Isaías. Ídem de las epístolas de San Pablo Ad Romanos, Ad Galathas, Ad Ephesios y Ad Philippenses. Ídem de la epístola canónica de San Juan. Tratado De amore Dei erga nos. Tratados Del Sacramento del orden, Del sacrificio de la misa, Del celibato de los clérigos, Del matrimonio, De la oración, De la tributación de los justos, De la vida cristiana y de la libertad cristiana. Apuntes sobre los mandamientos y pecados mortales; defensa del Cathecismo, con textos de la Escritura; compendio del Cathecismo y muchos sermones. La Explicación de los artículos de la fe era obra de Fr. Domingo de Rojas, y otros papeles pertenecían asimismo a él y a Cristóbal de Padilla. Otros eran notas tomadas por los discípulos. Había también extractos de libros de Lutero y Ecolampadio; pero Carranza se defendió con decir que los había hecho con intención de refutarlos y que le había facilitado los libros de Trento D. Diego de Mendoza. Sobre todos estos manuscritos dijo Carranza en su respuesta a la sexta acusación presentada por el fiscal en 30 de marzo de 1563: «Estos papeles se escribieron en diversos tiempos, y algunos más ha de treinta y aun cuarenta años, siendo yo colegial en St. Gregorio, y oyente de Theología: de los quales, como por ellos consta, son muy pocos los de mi mano, y asimesmo es mucho menor o casi ninguna la parte de que yo soy autor, porque son materias de sermones, las quales, según es costumbre, se toman de otros predicadores. Desta calidad es un tratadillo que allí está, De Oratione (cuyo autor es FR. MELCHOR CANO), el qual escribió [42] residiendo en el dicho colegio. De los sermones unos son de fray Diego de Vitoria, y otros de fray Thomás de Guzmán, famosos predicadores y muy cathólicos christianos... y otros sermones son de diversos authores», etc. En respuesta a otra acusación de 20 de junio añadió: «Casi todo son cosas agenas puestas por memoria, parte el año de 1554, cuando por orden del Consejo de Inquisición visitamos y examinamos todas las Biblias que con escollos y anotaciones habían venido impresas a España, y parte antes desto en Trento, tratándose de lo mesmo por orden de los Legados de la Sede Apostólica... Los otros papeles los escreví yo luego que hize profesión en la Orden de Santo Domingo, que ha más de cuarenta
años, e yo no tenía entonces veinte; y como es costumbre en la dicha Orden mandar predicar a los nuevos estudiantes
en el refectorio las fiestas principales... hize algunas memorias para aquel effeto... La otra parte es de sermones o
pedazos dellos, que, siendo estudiante, oía predicar en la iglesia de St. Pablo desta villa de Valladolid, y después
los escrevía en mi cámara para reverlos y examinarlos, y assí están citados los authores en las márgenes de muchos
dellos. E por ser cosa tan vieja y escripta en el tiempo que he dicho, cuando yo no entendía ni resolvía en las
materias, nunca más las vi in perfectione» (t.4 del Proceso, 1.3 de Audiencias).
1769. Cf. íntegro este Memorial en los Documentos inéditos t.5 p.495 a 504.
1770. Cf. toda la correspondencia de los embajadores sobre este negocio en el 1.15 del Proceso.
1771. «El Papa sentado en su silla, y los cuatro Cardenales en unos escaños, y para nosotros habían sacado unos
escabeles; pero ciertos Cardenales ceremoniosos los quitaron, y nos hicieron estar en pie a las espaldas de los
Cardenales...», dice D. Diego de Simancas.
1772. Así lo cuenta D. Diego de Simancas, y la autoridad no parece sospechosa por ser de un enemigo acérrimo
del arzobispo.
1773. Simancas, el cual añade: «Yo creo que parte fue engaño y parte cautela de las que usaban para acreditar su
negocio, diciendo que el Papa Pío había absuelto al reo.»
1774. Cf. traducida al castellano (por Ambrosio de Morales, según parece) en los Documentos inéditos t.5 p. 482
a 494.
1775. Fue este D. Diego de Simancas, tantas veces aquí nombrado, hombre de grande erudición clásica. Tengo de
él un curioso libro de política, tejido todo de sentencias de los antiguos: De Republica libri IX. Opus collectum ex
omnibus, qui de ea re optime scripserunt, auctoribus. Per R. D. Iacobum Simancam. Pacensem Episcopum. Venetiis,
apud Bologninum Zalterium. M.D.L.XIX. (En 4.º)
1776. El protestantismo comparado con el catolicismo t.2 p.321 y ss.
1777. Página 241. Desde ella a la 252 (reimpresión de Usoz) se narra brevemente la historia de los protestantes
sevillanos.
1778. Acerca de Rodrigo de Valer, véase principalmente el libro de REINALDO GONZÁLEZ DE MONTES,
Inquisitionis Hispanicae Artes (p.260 a 264 de la reimpresión de Usoz y 286 a 292 de la traducción castellana que
él mismo publicó). Con sus noticias convienen, en sustancia, las de Cipriano de Valera, a veces hasta en las palabras.
1779. «México, mayo 5, 1891. Sr. D. Marcelino Menéndez y Pelayo. Mi venerado amigo y Señor: Me llena de regocijo saber que está V. conmigo en la cuestión de Zumárraga-Constantino. Como siempre se me pasan por alto mil cosas, no tuve presente entonces un documento que me hacía muy al caso, como es la carta que el Lic. Tomás López Medel escribió de Guatemala a los Reyes de Bohemia el 9 de junio de 1550. Una de las cosas que pide es que se mande a los Doctores Egidio y Constantino, y a "otros semejantes en letras y cristiandad", que hagan un "brevecito compendio de toda la escriptura en lo tocante a nuestra fe y creencia", y se repartiese con profusión en todo el Nuevo Mundo. Puede V. ver el pasaje que es curioso, como toda la carta, en la p.532 del tomo 24 de la Colección de Documentos inéditos del Archivo de Indias. La opinión de una persona tan notable como el Ldo. Medel, expresada dos años después de la muerte del Sr. Zumárraga, comprueba que aún corría sin tacha la ortodoxia de aquellos doctores. Dios conceda a V. muchos años de vida con salud, desea su apasionado amigo y admirador, q. s. m. b.,
Joaquín García Icazbalceta.»
1780. El docto canónigo de Palencia Juan de Arce, en carta a Antonio Agustín, da estas noticias acerca de Egidio
(adviértase que el lenguaje del canónigo en ésta y en sus demás correspondencias es siempre mezclado de latín y
castellano: «Antes que acabe partem negotiorum, le diré otra cosa o causa, quae nunc sub iudice apud nostros est.
Juan Gil, maestro de Artes y doctor de Alcalá, praeceptor, ut a te, si bene memini, accepi olim tuus, después
canónigo de Sevilla, novissime electo Obispo de Tortosa, con gran favor y gracia Cesárea, nescio qua de causa ante
consecrationem ab Hispalensibus Inquisitoribus, más ha de un año, detinetur in carcere. Al presente, Gasca,
insulanus inquisitor, ha querido concluir su causa en Valladolid por el Consejo de la Inquisición, de quorum numero
ipse est, y llamado harto número de teólogos, Monachos et Clericos, para juzgar su causa: en el estado en que está
no lo sé, ni tampoco qué le acusan y oponen y qué excusa él trae y qué le achacan aquellos señores llamados. El
negocio se trata, y si tibi placuerit exitum noscere, le avisaré cuando acontesciere; si non placet, dejárelo: sólo
escribo esto, porque fuit olim praeceptor tuus.» (Cartas eruditas de algunos literatos españoles. Publícalas don
Melchor de Azagra. [El verdadero editor es don Ignacio de Asso.] Madrid 1775, por Ibarra, p.21 y 22.)
1781. Historia de los protestantes p.212
1782. No a tres años, como dice Reinaldo de Montes.
1783. «Relinquit in Genesim, in Epistolam Pauli ad Colossenses, in Psalmos aliquot, in Cantica Canticorum
commentaria hispanice, longe doctissime atque christianam pietatem et pectus quoddam Spiritu Dei plenum undique
spirantia, quae singulares quaedam Ecclesiae deliciae in ipsius usum a fidis viris asservantus. Ea omnia etsi
piissima atque doctissima sint, tamen quae in ipso carcere atque adeo inter ipsa vincula conscrípsit, adeo singulari
pietate et affectibus ab ipso Dei Spiritu excitaris alia praecellunt, ut videre quivis possit, ad eximie de divinis rebus
sentiendum ipsam crucis praesentiam piis atque renatis animis maximo adiumentum esse.» (P.273 de las
Inquisitionis Hispanicae Artes.) Desde la p.256 a la 274 llega la biografía de Egidio, en la cual va fundado principalmente lo que digo en el texto. El lunes 7 de diciembre de 1551 confirmó el cabildo de Sevilla un acuerdo suyo de 12 de diciembre de 1550, por el cual se mandó dar al Dr. Egidio 600 ducados anuales todo el tiempo que estuviese detenido en el Santo Oficio. (Noticia que me facilitó, [58] tomada de las Actas capitulares, el Sr. D. Cayetano Fernández, chantre de la santa iglesia de Sevilla.) El miércoles 13 de abril de 1559 presentó en cabildo el deán de Sevilla una carta de persona calificada, en que se censuraba el rótulo de la sepultura del doctor Egidio, abogando por que se quitase. Se dio comisión al deán para que procediese en este negocio de acuerdo con los inquisidores. (Actas capitulares.) Cipriano de Valera (Tratado del Papa) cuenta entre los acusadores de Egidio «al magnífico caballero Pero Mejía. Este Pero Mejía fue hombre muy supersticioso y todo papístico, que procuró cuanto pudo apagar la luz del Evangelio que en su tiempo se alumbró en Sevilla. Persiguió muy mucho al buen doctor Egidio». Archivo de Simancas. Estado. Legajo 90. Consulta de la Inquisición acerca del doctor Egidio.
1784. He tenido copiosos y desconocidos materiales para este capítulo. Mi docto y carísimo amigo el Sr. D.
Cayetano Fernández, dignidad de chantre de la santa iglesia metropolitana de Sevilla, ha copiado para mí, con
extraordinaria paciencia, las actas de aquel cabildo relativas al nombramiento de la canonjía de Constantino. Debo
a la bizarría del mismo erudito académico y elegante poeta copia exacta de todo lo que en la Historia de la
Compañía de Jesús en Andalucía, del P. MARTÍN DE ROA, se refiere a Constantino; copia sacada del excelente
manuscrito que existe en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla. Es la misma obra que D. Adolfo de Castro
atribuyó al P. Santibáñez. De Sevilla he recibido asimismo otros papeles sueltos y un facsímile de un recibo
autógrafo de Constantino. Pueden verse como fuentes impresas: las Artes de la Inquisición, de REINALDO GONZÁLEZ DE MONTES
(p.275 a 297 de la edición latina y 303 a 330 de la castellana); la edición de las obras de Constantino, publicada por
Usoz, y la Historia de los protestantes, de ADOLFO DE CASTRO (p.264 a 277); D. Fermín Caballero dejó casi
escrita una biografía de Constantino, pero ignoro dónde para.
1785. Est in hoc eruditorum numero Constantinus, nobilissimus concionator, cuius eloquentia sacris educata
concionibus, quoad Hispali vixit, admirationem habuit, qualem quidem Cicero in perfecto oratore, dum aliquid
exquisitius et divinum quaereret, inter caetera vehementer desideravit... Sic multa communi sensu perficit, sic extra
scholas et doctrinam versatur, ut cum summa operis delectet auditores, putent statim e proximo medioque vulgi
arrepta esse quae tamen intimis divinae philosophiae visceribus altissimas radices egerunt... Multum itaque
Constantinus debet arti, sed plus naturae et diviti venae quae plura quotidie gignit quae ars ipsa duro pertinacique
studio invenisse potuisset» (edición de Alcalá 1553, fols.50 y 51; suprimido en todas las restantes, incluso la de
CERDÁ Y RICO, de 1769, Alphonsi Garsiae Matamori... Opera omnia. Typis Andreae Ramírez. Cf. Introducción
p. 13.
1786. Edición de Amberes, 1552, fol.5v.º En el folio 325 vuelve a decir: «Pasóse la Cuaresma (del año 1549) en
oír sermones de los grandes predicadores que en la Corte había, en especial tres, los cuales eran el Doctor
Constantino, el comisario Frai Bernardo de Fresneda., el Doctor Agustín de Cazalla, predicador del Emperador,
excelentísimo teólogo y hombre de gran doctrina y elocuencia.» La inquisición mandó borrar estos lugares y «cuantos tocare en alabanza de Constantino de la Fuente, autor
condenado».
1787. Constantino predicó en 18 de mayo de 1539 la oración fúnebre de la emperatriz, según nos informa
ORTIZ DE ZÚÑIGA (Anales de Sevilla, 496). En 1550, cuando se hallaba Constantino en Ausburgo
acompañando al emperador, recibió una carta de Francisco de Enzinas recomendándole a Gaspar de
Nidbruck. Constantino aconsejó a Enzinas que se reconciliase con su familia y volviera a España, o, a lo
menos, que se estableciese en Amberes. Así consta por dos caras de Nidbruck a Enzinas (Archivo Thomas,
seminario protestante de Estrasburgo). Summopere desiderat Doctor Constantinus te ad tuos redire, vel saltem
in Belgico Antuerptae esse. La Doctrina Cristiana era uno de los pocos libros que Carlos V tenía en Yuste
(STIRLING, The Cloiser Life... [London 1852] p.266). Constantino tuvo relaciones de amistad con Jerónimo
Cardano, que en el libro 19 De Subtilitate, tratando de los demonios incubos, escribe: Narrabat mihi dominus
Constantinus Fontanus, Hispanus theologus, et ab exomologesi Principis Philippi Hispaniarum, dum in
Valladolid civitate Hispaniae, in domo typographi, quae 1788. «Respondit ille haud multa deliberatione, se quidem ingentem ipsis habere gratiam quod tanto se honore
dignum aestimaverint, daturumque operam ne in ingratum collocase videantur. Caeterum parentum averumque
suorum ossa ante multos annos sepulta conquiescere, se vero nolle quicquam admittere occasione cuius a sancta
quiete turbarentur.» (REINALDO GONZÁLEZ DE MONTES, p.279.)
1789. REINALDO GONZÁLEZ DE MONTES, p.281 y 282. Añade que Vargas murió en lo más recio de sus
cuestiones con los inquisidores: «Inter ipsas iam cum Inquisitione concertationes obiret supremum diem.»
1790. Cf. REINALDO GONZÁLEZ DE MONTES, p.283 y 284.
1791. Summa de doctrina christiana compuesta por el Doctor Constantino. Ítem el Sermón de Christo
nuestro Re- demptor en el monte. Traduzido en Castellano por el mismo Author. Labor omnia vincit.
(Emblema del impresor: un Hércules con su clava.) Todo agora de nuevo añadido y enmendado. Con privilegio
imperial. Colofón: Deo gratias. Fue impresa en Sevilla en casa de Juan de León. A Sancta María de Gracia. Año de 1545. (en 8.º; 179 folios. Biblioteca Real de Bruselas.) Segunda edición: Summa de doctrina Christiana. En que se contiene todo lo principal y necessa rio que el hombre christian- no deve saber y obrar. También el sermón de christo nuestro redempt- tor en el monte. Por el Dr. Constantino. Con privilegio. Colofón: Fin de la summa de doctrina christiana, compuesta por el do ctor Constantino: impresa en Sevilla por Chris- toval Álvarez: a xxviii de mar- zo año de 1551. (En 8.º; 213 folios. Ejemplar que poseía Usoz, y hoy está entre sus libros en la Biblioteca Nacional.) De la tercera o cuarta edición hay un ejemplar incompleto en la librería del Trinity College, de Dublín. Le faltan la portada y las hojas que van desde la 120 a la 134. Una copia, hecha a plana y renglón por Mr. Thomas Noble Cole y cotejada por Wiffen en 1858, existe en la Biblioteca de Usoz, y le sirvió para sacar algunas variantes y reproducir un grabadito en madera que la exorna. El Sermón del Monte está reimpreso en una de las primeras y singularísimas ediciones de la Guía de pecadores, de FR. LUIS DE GRANADA, Libro llamado Guía de pecadores... Impreso en Lisboa, en casa de Joannes Blavio de Colonia, 1556. (En 12.º prolongado, de forma de catecismo.) Al folio 176, v.º, está reimpresa la traducción de Constantino, aunque sin su nombre. Es de presumir que algún protestante tuviera mano en esta edición. ¿Se escribió este libro para el Colegio de Doctrina? Así parecen persuadirlo estas palabras del prólogo Al lector
christiano. «Aunque esta doctrina principalmente sea hecha para gente nueva y solamente concurrían a ella los
novicios en la Religión cuando este Cathecismo se usaba, será bien y aun necesario por nuestros pecados que la
deprendan muchos de edad más crescida», etc.
1792. La primera edición de la Summa de doctrina christiana dice al fin: Acabóse la presente obra: compuesta
por el muy reverendo señor el Doctor Constantino; fue impresa en la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla; en
las casas de Juan Cromberger, que sancta gloria aya; año de mil y quinientos y quarenta y cuatro; acabóse el
primero día de abril. 1793. Cathecis- mo Christiano, compuesto por el Doctor Constantino. Añadióse la confesión d'un pecador
penitente, hecha por el mismo Author. (Enseña del impresor con el lema Dulcia mixta malis.) En Anvers, en
casa de Guiller o Simón, a la enseña del Papagayo. 1556. Con privilegio. En 8.º; 108 folios. Biblioteca Real
de Bruselas.) Así este libro como el anterior fueron reimpresos por Usoz en un elegantísimo volumen, que es el 19 a los Reformistas Antiguos Españoles. Summa de doctrina cristiana. Sermón de nuestro redentor en el monte. Catecismo cristiano. Confesión del pecador. Cuatro libros compuestos por el Doctor Constantino Ponce de la Fuente. De la Perfeczión de la vida. Del Gobierno de la casa. Dos epístolas de S. Bernardo romanzadas por el Maestro Martín Navarro. Reimpreso todo fielmente, conforme a las ediciones antiguas. Madrid. Año de M.D.CCC.LXIII. (En 8.º; 463 páginas.) Desde la 419 hasta el fin llegan las Observaciones del editor. Añade facsímiles de las portadas antiguas. El nombre del impresor (D. Martín Alegría) se expresa al fin en este que quiere ser verso: Ossibus ereptis revocat Laetitia medullas.
1794. Hay que enmendar una extraña equivocación de Usoz y mía. No dice Reinaldo González de Montes que
Constantino imprimiera un catecismo in locis liberioribus, sino que el tal catecismo hubiese sido de poco
momento (haud magni momenti) en países más libres. 1795. Historie des Martyrs... (1608). En el fol.501v.º hay una breve noticia de Constantino. En el 502v.º empieza
la Confesión d'un pecheur devant Jésus Christ... etc., reimpresa en el t.6 p.1.ª de la Miscellanea Croningana, 1760
(p.459 a 483), por diligencia de Gerdes.
1796. The confession of a sinner, translated from the Spanish of Dr. Constantino Ponce de la En cuanto a la parte bibliográfica, conviene añadir que Alfonso de Ulloa (Vita dell invitissimo imperator Carlo V... Venecia 1560) dice que él tradujo al italiano la Doctrina cristiana (p.520) Boehmer añade muchos detalles sobre las traducciones francesas, latinas, alemanas, etcétera, de la Confesión del pecador. Falta en mi catálogo la siguiente obra del Dr Constantino, no conocida tampoco por Usoz y descubierta y reproducida por Bochmer: Expo- sición del primer psalmo de David: cuyo principio es «Beatus Vir» dividida en seys sermones: por el Doctor Constantino... con privilegio... 1546, 8.º, 184 folios. Al fin dice: En Sevilla, por octubre de 1546. Los tipos aparecen idénticos a los que usaba Juan de León. El lema es el mismo: Labor omnia vincit. Hay un ejemplar en la Biblioteca de Munich. 2.ª ed. En Anvers en casa de Guillermo Simón a la enseña del papagayo M.D.LVI. Con privilegio. 12.º, 201 folios. Exposición del primer salmo dividida en seis sermones por Constantino Ponce de la Fuente. Tercera Edición. Bonn, Imp. De Carlos Georgi; 1881; 8.º, 242 páginas. Con un apéndice del editor. Libro escrito en hermosa y pura lengua castellana, como todos los de Constantino. Puede darnos alguna idea de su varonil y jugosa oratoria. (Noticias del vol.2 de Spanish Reformers, de BOEHMER.)
1797. Doctrina Christiana, en que está comprehendida toda la información, que pertenece al hombre que quiere,
servir a Dios. Por el Doctor Constantino. Parte Primera de los artículos de la fe (enseña del impresor, con el lema:
Concordia res parvae crescunt). En Anvers. En casa de Juan Steelsio. Año M.D.LIII. Con Privilegio Imperial. Al final: Fue impreso en Anvers en casa de Juan Latio. Año M.D.LIIII. (En 4.º pequeño.) Contiene 13 hojas de principios (portada dedicatoria a Carlos V y prefación) y 398 de texto. El colofón dice: «Este libro, siendo aprobado por los Inquisidores de España, no tiene necesidad de otra aprobación. Mas por satisfacer al impresor, digo que es muy católico y de grandísima utilidad para cualquier Cristiano que lo leyere.-(Fr. Ángel de Castilla».) (Biblioteca Bodleiana de Oxford.) De todas estas obras de Constantino dice Wiffen: «Is not Protestant in its sentiments but is scriptural and truthful, and endeavours to enforce sincere piety.» Usoz poseyó otro ejemplar de la Doctrina cristiana, que se conserva entre sus libros (Bibliotheca Wiffeniana
p.42).
1798. Hallábase ausente el arzobispo D. Fernando Valdés, que siempre estuvo en lucha con su cabildo.
1799. Toda la relación de este pleito va fundada en las Actas capitulares, que pueden verse íntegras en el apéndice.
Lo que dice sobre esto el autor de las Artes de la Inquisición (p.284 de la edición latina y 315 de la castellana) es
un tejido de errores.
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