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Rodrigo Caro, Alonso de Ledesma y Gonzalo Correas. 1. La valorización de los juegos y rimas infantiles tiene un increíble antecesor en el sevillano Rodrigo Caro (1573-1647). Presumiblemente ultima su libro Días geniales o lúdricos (c.a. 1626), erudita descripción de los juegos de la antigüedad, enlazándolos con los dichos, entretenimientos, canciones de los muchachos sevillanos, rescatados para la literatura por la agudeza de su ingenio. Adivina quién te dio, La Gallina ciega, Tres en raya, La Rajuela, Filderecho (salto de mula), Pun puñete, y tantas otras cosas de la niñez, con las que entretenían sus tardes, eran ya de antiguo practicadas por los infantes. Bien entendía el humanista Rodrigo Caro el secreto de ese universo lúdico y cotidiano:
Esa materia pequeña, esa ignorada perla enterrada, los juegos infantiles, le llevó a Rodrigo Caro «un intervalo mínimo de diez años -tal vez quince-»83. Seis diálogos en lengua castellana, juegos circenses, gimnásticos, ceremonias, fiestas varias, burlas, juegos, juguetes de niños. Días únicos de ocio y entretenimiento, erudición, agudeza, no editado hasta 1884, en Sevilla. Llega hoy en edición anotada, preliminar y magnífico estudio de Jean Pierre Etienvre (1978). Curiosamente, Rodrigo Caro le llama Libro expósito. Es decir, libro huérfano. Tan huérfano, que firma Juan Caro, disimulando su paternidad. La materia del libro es -lo diríamos actualmente- una actividad marginal para la «república de las letras». Lo es aun en investigación. Libro expósito, asunto difícil de defender, pues como bien lo sabía Rodrigo Caro
Sin embargo, el Renacimiento y el Siglo de Oro revalorizan lo ingenuo y lo popular; por lo tanto no olvidan, en la vitalidad de la época, el juego compartido con los niños. Más allá de la lucha entre conceptistas y culteranistas, el gusto por lo popular -y es de ley recordar a Lope de Vega, Tirso de Molina, las letras «para el vulgo» de Góngora y Quevedo- se refleja en la publicación de cancioneros, romanceros, libros de música, refraneros, letras vueltas a lo divino, representaciones teatrales. 2. El segoviano Alonso de Ledesma (1562-1623), en Juegos de Noche Buena a lo Divino (1611), toma los juegos infantiles para extraer de ellos enseñanzas morales. Considerado como iniciador del conceptismo en verso, Ledesma vierte en glosa a lo divino, letrillas, juegos: Las cuatro esquinas, Pasan los Caballeros, Caracol col col, La Pero Gil. Los Oficios mudos, La gallina ciega, etc.85; retenidos cuatro siglos más tarde en el mundo de los niños. El juego de La gallina ciega es glosado y dedicado a Santa Lucía, transcribiendo la letrilla popular
y glosa
—161→ Alonso de Ledesma adivina que las circunstancias, el mundo, «aprieta ciega y aflige / por tener tantos dobleces». Veintiún años más tarde, el cardenal Zapata prohibía Juegos de Nochebuena moralizados, incluyéndolo en el Índice. El temible Índex, lista negra de la censura, de autores y libros prohibidos por la Iglesia. Señalo una curiosa relación. Caro, Ledesma, Correas, pertenecieron a una misma franja generacional. Entre ellos la diferencia de edad rondaba, con mucho, unos diez años. Eclesiásticos los tres, eruditos, humanistas, poetas, viviendo entre la mitad final del mil quinientos y la primera mitad del mil seiscientos, hoy reunidos aquí en aleatorio juego.
Extraño y azaroso derrotero de su obra «menor», o principal: el libro de Rodrigo Caro, el de escondida paternidad, permanece inédito, hasta que en 1884, en publicación restringida, lo publica la Sociedad de Bibliófilos Andaluces. Juegos de Nochebuena, de Ledesma, es prohibido y censurado en 1632. La magistral obra Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627), de Gonzalo Correas, aguarda manuscrita hasta su primera edición por la Real Academia en 1906. 3. Dedicado a la lingüística, catedrático de griego y hebreo en la Universidad de Salamanca, Gonzalo Correas (1571-1631) recopila con criterio científico refranes, proverbios, cuentecillos, adivinanzas, canciones, poesía popular, conjuros y juegos infantiles... En su monumental Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627) recuerda el maestro Correas:
¿Habría comenzado, desde entonces firme, la idea desarrollada durante tantos años de recopilar el saber popular? No sólo es
La huella de los juegos ¿Cómo, adónde, seguir la huella de los juegos, de infancias repetidas y repartidas en otros tiempos? He aquí un extenso territorio para explorar e investigar: la supervivencia de viejos juegos greco-latinos, su presencia en la vida cotidiana, en la cultura española del Siglo de Oro, sucintamente expuestos, sus huellas a fines del XIX, principios del XX, hasta nuestros días. En un bosquejo -que no en una profundización del tema, algún día necesariamente abordable- esbozaremos un panorama de los testimonios consultados en: I. Tres autores del Siglo de Oro (Rodrigo Caro, Gonzalo Correas, Alonso Ledesma). II. Colecciones de folklore literario (XIX y XX) y juegos infantiles. III. Libros infantiles didácticos y de entretenimiento (XIX-XX), Esta clasificación, como todo esquematismo, pierde su nitidez al yuxtaponerse, en ocasiones, los límites, a veces imprecisos entre los últimos apartados. Siglo XIX Reconocemos en Cecilia Böhl de Fáber -Fernán Caballero- una figura notoria en la recolección del material oral, con la publicación de Cuentos, oraciones adivinas y refranes populares e infantiles (1877). Si bien es cierto que Fernán Caballero «re-cuenta» el material original, alejándose de los criterios mantenidos por folkloristas posteriores, su interés por el mundo de la infancia le confiere un lugar especial en nuestro rápido bosquejo histórico del folklore infantil. —163→Siglos XIX y XX Con el objeto de situar un marco referencial, nos referimos a Primera etapa fundacional (1881-1919), incluyendo a Antonio Machado y Álvarez, Hernández de Soto, Rodríguez Marín, Maspons y Llabrós, Braulio Vigón, Aurelio del Llano, Sixto Córdova Oña. Segunda etapa fundacional (1920-1939): Serra y Boldú, Aurelio Capmany, Joan Amades, Fermín Bouzas Brey, Resurrección María de Azcue, Bonifacio Gil, Eduardo Torner. Continuidad 3) (1940-1970): Diego Cuscoy, José Pérez Vidal, Arcadio Larrea, uniendo la investigación en Literatura infantil de Carmen Bravo y la del poeta Gabriel Celaya. Continuidad 4): (1974-1983): Grupo Etniker-Bizkaia, Joaquín Díaz, Josep Bataller Calderón, etc. Este esquema corresponde a una necesidad instrumental de reunir en zona de fechas, sin poder detenerme en el conflictivo tema de generación88, que desborda por su complejidad el capítulo presente. En la simplificación mayor, a efectos operativos, he optado en general por la fecha de publicación de las obras, aunque en ciertos casos sigo los datos proporcionados por el investigador, quien establece los datos cronológicos de recolección del material, anterior a su publicación, como sería el caso de Sixto Córdova Oña. Si el autor-investigador comienza su labor, publicación, en una «etapa», continuando en la siguiente (por ejemplo, Rodríguez Marín, Joan Amades), aparece incluido en el comienzo de su tarea de recolección. Esta zona de fechas maneja las siguientes pautas: a) la de un período de fundación, comienzo, creación de grupos de estudio, centros, agrupaciones, lazos de amistad y colaboración entre investigadores, como la primera y segunda etapa fundacional; b) la que en el juicio de Aranguren determina, más que categoría de generación, los acontecimientos históricos89, como el de la guerra civil, y los años posteriores (continuidad tercera) hasta el presente, señalados por la transición hacia la constitucionalidad (continuidad cuarta).
—164→ 1. Primera etapa fundacional
Antonio Machado evoca en sus recuerdos poéticos la figura de su padre:
1.1. Antonio Machado y Álvarez, dos siglos más tarde de aquellos Días geniales o lúdricos, inicia en Sevilla los estudios de folklore. Fundaría la Sociedad del Folklore Andaluz (1881) y la Biblioteca de Tradiciones Populares. Entre sus numerosas publicaciones, observó y apuntó los entretenimientos populares de los niños. Publica en El Folklore andaluz (Sevilla 82-83), «Juegos infantiles españoles», reunión de las retahílas para los niños más pequeños, para mover las manos, acariciar... Otro artículo, «La niña de los ojos negros. Juego infantil», sobre el tema de elección de novia, de un viejo romance: «Hebrita de oro traigo»90. En Revista de España: «El folklore del niño. Juegos infantiles» (1885); y «Folklore del niño. Juego de niños de ambos sexos» (1886). Dos interesantes análisis de los juegos de los primeros años, que diera a conocer Hernández de Soto. La colaboración de Antonio Machado y Álvarez en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, entre los años 1882-1887 -por ejemplo «Juegos infantiles españoles. Folklore» (1884)-, adquiere un valor innegable. Esta presencia de los estudios de la tradición popular infantil -y no sólo —165→ de Machado y Álvarez- en el órgano informativo de la Institución demuestra el acercamiento a la cultura popular, en la renovación educativa que propulsara, desde 1876, la Institución Libre de Enseñanza. 1.2. En la etapa fundacional, la Biblioteca de Tradiciones Populares núcleo el esfuerzo de los nacientes estudios folklóricos. Hernández de Soto recoge en los volúmenes II y III, Juegos infantiles de Extremadura (1884-86), valiosísimo material para el estudio de las diversiones de la niñez; cita indispensable en las posteriores recolecciones, dada la amplitud y variedad de los textos incluidos. Cuentos esparcidos en los diez volúmenes restantes, canciones, creencias, retahílas de Extremadura, Madrid, Galicia, con especial mención del Cancionero popular gallego, de Pérez Ballesteros (tomo X), en la que es dable rastrear dichos y diversiones de los niños gallegos. 1.3. Un par de años antes, Rodríguez Marín daba a conocer su monumental Cantos populares españoles (1882); el primero de sus cinco volúmenes está dedicado a Nanas y Rimas infantiles con fundamentales notas de folklore comparado. Esencial para la historia de la tradición oral y culta resulta su estudio, Pasatiempo folklórico. Varios juegos infantiles del siglo XVI (1932), sobre la permanencia de dichos y diversiones, a partir del manuscrito del siglo XVI, titulado Memorial de un pleito, que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid91. 1.4. En Asturias, entre las poblaciones de Villaviciosa, Colunga y Caravias, Braulio Vigón recogió de los niños, en las escuelas de la zona, Juegos y rimas infantiles (1895). En la segunda parte de Esfoyazas y Cantares asturianos (1924), Aurelio de Llano reúne 148 rimas y aleluyas de la infancia. 1.5. Recogiendo el material de viejos, jóvenes, y corros de la provincia de Santander a partir de 1885, según lo recalca en el prólogo el presbítero Sixto Córdova Oña, reúne su Cancionero infantil español (1948), editado veinticinco años más tarde de estar concluido, inagotable y no superada colección lírica infantil, con descripciones de juegos, textos y notaciones musicales. —166→ 2. Segunda etapa fundacional
2.1. Entre 1920-1939, el interés por una cultura popular acrecentó el alcance de recolecciones, publicaciones, revistas, libros, conferencias. La narrativa infantil de ese periodo está invadida de dichos, cancioncillas, juegos y temas tradicionales, aunque incorporadas a una prosa con claves de humor y nuevas imágenes. 2.2. En este periodo Cataluña subrayó su persistente preocupación por el rescate de su tradición popular. Destacamos tres autores Aurelia Capmany, Valeri Serra i Boldú, Joan Amades.
Las canciones de cuna, de rondas, juegos, creencias, fueron incluidas en Folklore de Catalunya: Cançoner I (1951) y Creencias III (1951), imprescindibles pistas de la tradición catalana referente a la infancia. En Ariux de Tradiciones populares (1928), revista folklórica promovida por Valeri Serra i Boldú, aparecen varios artículos de juegos infantiles firmados por Roca i Fábrega, Carmen Serra, Aureli Capmany, Joan Amades, Fermín Bouzas Brey93. 2.4. Fermín Bouzas Brey, nacido en Pontevedra y por esos años juez en los valles de Arán, impulsor del Semanario de Estudes Gallegos (1923), centró su tarea como etnógrafo en la literatura popular, la paremología y la etnografía espiritual.
2.5. En el Cancionero popular vasco (1937) de Resurrección María de Azkue aparecen varios juegos y canciones infantiles. En la importantísima recolección de Azkue, Euskaleriaren —168→ Yakintza-Literatura popular del País Vasco (1935-1947), se incorporan dichos, lenguaje, trabalenguas, creencias, juegos, canciones infantiles. El volumen IV, en su tercera parte, está dedicado a Juego de niños. Señala Azkue que
2.6. En 1931, el erudito Rodríguez Moñino destacaba la importante recolección de Bonifacio Gil en tierras extremeñas: el Cancionero popular de Extremadura I (1931). De las doce secciones que constituyen el plan de la obra, incorpora 46 Canciones infantiles. El volumen II aparecerá veinticinco años más tarde, incluyendo Juegos infantiles, señalando su autor tener dispuesta desde años anteriores para su publicación, un extenso material de Canciones y Juegos infantiles. 2.7. Solitaria tarea la del catedrático Florentino Castro Guissasola, quien recoge en Almería (probablemente de 1920 a 1940) 208 entretenimientos y canciones de los chiquillos, apuntando sugerentes relaciones entre lo popular y lo literario. Juegos y canciones de los niños de Almería, apareció en edición homenaje, en 1974, revisada por Antonio Tapies. 2.8. Eduardo Torner, musicólogo, investigador de la lírica tradicional y su relación entre lo popular y lo culto, comparte los días dorados con el mítico grupo de la Residencia de Estudiantes: Moreno Villa, Lorca, Alberti, Prados. Eduardo Torner revaloriza la escuela como posibilitadora de la trasmisión oral. Su compilación de cuentos, leyendas, romances, juegos y danzas, titulada Folklore en la escuela (1936), incluye piezas breves de autores clásicos: Lope de Rueda, Lope de Vega, entremeses anónimos del siglo XVII, acorde con la visión del teatro popular «literario, artístico y quintaesenciado» de la generación del 27. La Revista de Pedagogía publica este libro en 1936. Ese mismo año estalla la guerra civil española, desgarrando vidas, proyectos, memorias, presencias. —169→
Aranguren respondía con estas palabras a una encuesta realizada por la Revista Ínsula sobre la generación del 36; y es certeramente aplicable a los hombres que vivieron e investigaron en los años anteriores a la guerra civil, y que en los años posteriores, dentro y fuera de España, siguieron tenazmente realizando. Por ello llamamos continuidad a la franja cronológica de los cuarenta a los setenta.
3. Continuidad: Los cuarenta-setenta
Aunque recolecciones, estudios, artículos, aparecieran publicados en este periodo, casi todos los investigadores habrían realizado una importante labor en el período anterior, o hacia 1960 daban a conocerse a través de estudios sobre el tema. Es el primer caso, el de un Joan Amades, Aurelio Espinosa, Bonifacio Gil, Fermín Bouzas Brey y, aún más, Vicente García de Diego. Existen circunstancias comunes: el acontecimiento desgarramiento del 36, atomización y olvido, solitarias tareas, publicaciones exiguas, escasa difusión, artículos en revistas especializadas, una constelación de incidentes del diario vivir que aminora y debilita la inquietud que no cesa. 3.1. La Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, dirigida por Vicente García de Diego, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, publica excelentes y documentados artículos sobre juegos y rimas infantiles con las firmas de Fermín Bouzas Brey (1948); Theo Brandao (1950); Marciano Curiel Merchen (1944-45); Diego Cuscoy (1950); Fernández Costa (1952); Aurelio Espinosa (1954); Fuente-Pascual (1944-45); Pilar García de Diego (1950); Vicente García de Diego (1961); Pérez de Castro (1953-56); José Pérez Vidal (1963). —170→3.2. En su continua investigación de la lírica tradicional, José Pérez Vidal ha manifestado su preocupación por la herencia poética del niño. Interesantes calas a esta temática, aparecidas en revistas especializadas, citaremos: «Folklore infantil canario: Cantos y juegos en la plaza» (1960); «Pico pico melorico» (1962); «¿Dónde está el agua, dónde está el buey?» (1963). 3.3. Folklore infantil (Luis Diego Cuscoy), Cancionero infantil (Bonifacio Gil). Más de veinte años separan la publicación de estos dos ejemplares, recolecciones de juegos y rimas populares de los niños. En Folklore infantil (1943), su autor Luis Diego Cuscoy anota:
Clasificado en canciones de cunas, ñoñerías y oraciones, juegos de sorteo y corro, canciones de corro y recitados, juegos de saltar, correr, con objetos, formulillas, juguetes y cuentos tradicionales, amuletos, curanderismo infantil, adivinanzas y enigmas, reúne un interesante muestreo de la cultura infantil tradicional. 3.5. Bonifacio Gil, de fecunda labor en Extremadura, buscador de la tradición oral, hacía un llamamiento en su Cancionero infantil (1964), fatalmente desoído, esperando desesperando por algún
—171→ Bonifacio Gil, desaparecido en 1965, no vería tal obra editada; pero ¿ni tan siquiera casi veinte años después podremos tener ese inestimable material tan tenazmente rescatado? 3.6. Folklore y escuela: Cancionero escolar español (1945), A), seleccionado «del cuantioso material inédito que posee el Instituto Español de Musicología» por Juan Tomás y José Romeu Figueras, da a conocer canciones de corro, juegos, incluyendo versiones catalanas, gallegas y vascas, con notaciones musicales y explicación de movimientos de las canciones-juegos. 3.7. El folklore y la escuela (1958), que Arcadio de Larrea Palacín fecha en 1952, va destinado a maestros rurales para «brindarles un instrumento de trabajo útil para ellos mismos y sus discípulos», a través de cuestionarios encuestas para la recopilación y aplicación de las tradiciones populares en el ámbito escolar97. 3.8. El folklore infantil en la «Historia de la literatura infantil». Carmen Bravo Villasante, iniciadora de la investigación en estudios literarios dedicados a la infancia, subraya en Historia de la literatura infantil española (1959), capítulo X, la entidad del folklore oral como manifestación de lo literario. En la primera Antología de la Literatura infantil en lengua española (1963), registra un breve muestrario del folklore infantil, que «aún está por recoger» y que en libros posteriores para niños difunde en cuidadas ediciones. Carmen Bravo Villasante apunta el valor del niño como protagonista del hacer literario:
3.9. Folklore infantil: la memoria de los poetas. Desde la infancia evocada, desde la misma herida abierta, dos —172→ poetas reconstruyen la niñez, en un país presente-ausente: José Moreno Villa en un libro entrañable, Lo que sabía mi loro (1945), y Gabriel Celaya, en La voz de los niños (1972). Celaya defiende el derecho a recuperar su lengua, sus años primeros, la de él y la de cada uno nacido en este país:
Extraído de su memoria familiar e infantil, suma al euskera unos cuantos cientos de sonsonetes castellanos, engrosados por datos de anteriores recopilaciones: Rodríguez Marín, Machado y Álvarez, Maspons y Llabros. 4. Continuidad. Una mirada al presente (1976-1982)
El resurgimiento de las muy diversas identidades culturales del Estado español ha propulsado el estudio de las tradiciones populares, y aun reforzadamente locales. Hay datos fehacientes: reedición de obras agotadas Rodríguez Marín (1982), Braulio Vigón (1980), Ampudia Llanos (1977), Pérez Ballesteros, Antonio Machado y Álvarez (1982); las multiplicadas ediciones de libros para niños (ver abajo); las nuevas ediciones, muchas de ellas con el apoyo de ayuntamientos, entidades culturales, cajas de ahorros, de la geografía hispánica. Aunque esta loralización impresora dificulta con exceso la posibilidad de acceder a las nuevas publicaciones, a no ser por la atención generosa de amigos que hacen llegar, ya el libro, ya los datos necesarios. 4.1. El grupo «Etniker-Bizkaia» y Esteban Guerica son coautores de Juegos y canciones infantiles (1979), cuaderno dividido en las dos partes enunciadas en el título, con escogidas ilustraciones. Registra el grupo «Etniker», juegos que hoy siguen practicando los niños en —173→ Vizcaya, y que constatamos no difieren de los jugados en Castilla, por ejemplo, aunque la denominación sea en euskera, y tenga las variaciones pertinentes. La segunda parte con notaciones musicales, posibilita el acceso, fundamentalmente a las canciones infantiles ya recogidas por R. M. Azkue y por M. Lekuona. 4.2. El Consejo Regional de Asturias, sin indicación de autor, edita Juegos infantiles asturianos (1980), con el deseo de estimular la «recuperación de nuestra cultura», al mismo tiempo que ofrecer esta gavilla de 44 juegos de los niños, citando las fuentes del trabajo: Braulio Vigón y la recolección in situ de R. López Blanco y Antonio García Linares. 4.3. Arturo Romani solamente reseña en Xogos infantiles de Galicia (1979) «aquelles que conocemos, en nos que o autor tomau parte activamente durante a sua infancia». Distribuido en juegos de verano, invierno, de rapacer, de ninas y xogo do galo, de los mayores, en los martes de carnaval, es ciertamente una interesante muestra, aun en su brevedad. 4.4. Recientemente editado, el excelente trabajo de recopilación de juegos, canciones y adivinanzas de Galicia -a partir de fuentes bibliográficas- Leiras e enredos para os mais pequenos (1983), realizado por Maruxa Barrio y Enrique Harguindey. 4.5. El volumen I de los Juegos tradicionales aragoneses (1978) lo constituyen las diversiones de los muchachos. Con multitud de voces regionales, Luis García Vicien construye una compilación acumulativa de los juegos de las plazas, en el campo, juegos atléticos y juegos sedentarios, extremando la idea de juego «sólo de niñas» o «juegos para muchachos». 4.6. Con especial dedicación a la recogida de campo, cuentos, canciones, romances de la tradición oral, Joaquín Díaz -director de la Revista de Folklore- ha reunido bajo el título de Cien temas infantiles (1981) juegos y motivos recitados, cantados, con notaciones musicales en el área castellana. —174→4.7. Desde Valencia, una original carpeta con 15 fichas dibujadas y descriptivas, «herramientas de papel para recuperar juegos y provocar sueños»: Xocs valencians de xiquets (1982), seleccionados por R. Pérez Contel, Pérez García. Repertorio extenso y excelente libro, Jocs del xiquets al País Valencia (1979), de Josep Bataller Calderón, clasifica en jocs afectius, jocs motrius, jocs d'habilitat o de força, jocs diversos, más de doscientos cincuenta temas, dando una sugestiva panorámica de la cultura infantil mediterránea, precedido de las palabras de Sanchís Guarner. El autor del libro, miembro del Colectivo de Maestros de la Safor (Valencia), conjuga la realización de un trabajo con la realidad de la escuela o, para ser más preciso, la vinculación entre folklore y educación. Rescatando los valores pedagógicos, elaboran los autores Lanuza-Pérez-Fernández, el juego popular aplicado a la educación (1980), en un práctico y muy bien estructurado manual. 4.8. Especial atención ha tenido el colectivo pedagógico de Rosa Sensat en recalcar la importancia del folklore, no sólo a través de cursos a educadores, sino también en la publicación de documentos como: Folklore a l'escola bressol (1980), donde evidencia el planteamiento alejado de una visión «didáctica», en el estricto sentido de aplicación mecánica de tareas técnicas, para dar paso a un «aire de fiesta para ser espontáneo y vivido», porque «el folklore forma parte de nuestra vida». 4.9. Virolet San Pere (1977) y Virolet San Pau (1981), colección de cantos y juegos para los primeros años, de Monserrat Busqué; dos libros de indudable aportación para el maestro relacionado con niños pequeños, por el contenido y grafía musical y notas en cada juego y canción. 4.10. Un detenido estudio sobre la relación del juego y educación de los educadores catalanes en las primeras décadas del siglo. El Joc, eina pedagógica a Catalunya (1982), de la investigadora María de Borja y Solé, incluye documentos de la época y una cuidada bibliografía. —175→4.11. Entre folklore y educación Los serios intentos de recuperación del patrimonio cultural y popular tienen una estrecha relación con un replanteamiento educativo en los diversos grupos de trabajo de maestros y los movimientos de renovación pedagógica. La escuela no es la deparadora de la cultura -la tarea informativa del maestro es risible comparándola con el nivel de información de televisión-; ni el maestro el detentador y poseedor de los bienes culturales. En todo caso, el maestro abrirá nuevas perspectivas, revalorizará con conocimientos profesionales la cultura de la comunidad en la que realiza su tarea cotidiana. La escuela -en cuanto comunidad escolar-educadores-alumnos-padres- necesita entroncarse en la vida y sus, a veces no idílicos, cuestionarios. Convertir el aula en un sitio de encuentro, evitando desarraigos del niño con su medio familiar, con su menguada cultura tradicional.
Recuperar la tradición es saber analizar, debatir, relacionar lo popular con autores clásicos y contemporáneos. El folklore infantil es un legado que el maestro tiene que saber instrumentar: técnicas de recuperación, clasificación e investigación, para posibilitar la transmisión y comprensión de esta vertiente cultural. Porque en la escuela, desde la escuela, también se investiga. Investigación, trasmisión, operaciones que no anulan el espíritu del juego, antes bien incitan a reflexionar, abriendo propuestas de re-creación. Durante años he tenido estos supuestos como propuestas de trabajo en múltiples cursos impartidos para formación del profesorado; en grupos de estudio, en el Seminario de Literatura Infantil (Acción Educativa), donde compartimos esta línea en la reflexión de literatura oral-escuela con Federico Martín Nebras98 y los educadores integrantes del Seminario. La recolección, el análisis de las estructuras poéticas tradicionales, motivaron artesanales ediciones-cuadernos: «Pedagógicos» (Colombia, 1976); «Recopilación del saber popular canario» (Tenerife, 1979), realizado por maestros convocados por el ICE de la Universidad de La Laguna; «Creando y recordando. Cuadernos de Adarra», por alumnos de Magisterio en Pamplona (1980); la elaboración del «Cancionero del niño de Albacete» (1980), así como varias experiencias de imprenta en el aula. —176→Añadiría, con el fin de no escamotear información, el lento -inacabable-, trabajo inédito: el «Catálogo-estudio de lírica tradicional infantil», así como otras contribuciones al tema99. 1. Juegos populares y pedagogía: Naharros, Muñoz Maldonado, Fernández Villaverde, Santos Hernández
1.1. Maestro Real y del Colegio de esta Corte, según reza en su Silabario para la nueva arte de enseñar a leer (1787), Don Vicente Naharros -el popular Narro de los escolares, avanzadas las primeras décadas del XIX- da a conocer en la imprenta de Fuentenebro, en el Madrid de 1818, un pequeño tratado, de excelencia y estimación, para mantener sano el entendimiento y vigoroso el cuerpo: Descripción de los juegos de la infancia. Los más propios a desenvolver sus facultades físicas y morales, y para servir de abecedario gimnástico. El alcance de su proyecto no estaba exclusivamente en su novedad -«ésta es la primera vez que se presenta a los niños españoles, un tratado elemental de gimnástica»- como en otras precisiones. Una de ellas, constatar la influencia de la pedagogía del juego de los filántropos alemanes -Basedow, Trapp, Campe100- en estas latitudes; y otra: el libro de Naharros es utilizado en las aulas como texto de aprendizaje lector, instrumento de iniciación a la lectura-literatura infantil101. El juego -apunta Elschenbroide-, en la pedagogía filantropista, conserva «las ventajas del juego libre, el carácter de independencia, de actividad altamente motivada, con la indispensable disciplina y necesaria instrucción»102. Naharros anota los juegos «muy en uso en casa de señores», recordando en alguna descripción
Si en el tratado de Naharros se atiende a aquellos juegos instructivos, necesitados de la activación pedagógica del educador, para niños, jóvenes pertenecientes a la burguesía ilustrada de la villa y corte de finales del XVIII y primeros del XIX, no se desdeñan aquellos otros trasmitidos espontáneamente (adivina quién te dio, las nueces, peonza, gallinita ciega, cuatro esquinas, etc.).
1.2. Preocupado por la sana educación de los niños, alentado por una sociedad de padres de familia, el director-redactor José Muñoz Maldonado publica el periódico El mentor de la infancia (1843-1845), por una amena instrucción, sin olvidar de puntualizar lo divertido, lo útil y lo moral, para «el buen desempeño de nuestro filantrópico propósito». Reseña varios juegos populares. El barquillero, El toro, La gallina ciega, El columpio, El salto de la mula, El milano. Destacaremos, junto a los pequeños grabados que lo ilustran, un dato relevante. Muñoz Maldonado, sin nombrarlo, tiene presente el magisterio y la organización comparativa del libro de Caro. En «Los juegos de la antigua Grecia» construye un vivaz diálogo, pasando revista de los vigentes para los muchachos de la primera mitad del XIX, recreando interesante analogía «con vuestros propios juegos y la de los antiguos». Mediado el siglo XIX y aun en los primeros años del XX, la sana diversión de los niños con las familias es reconsiderado como un elemento social y educativo. De la traducción de libros franceses sobre el tema103 resultarán colecciones de juegos para toda propicia ocasión y edad. Es de agradecer que los traductores incorporen los motivos y temas propios a los libros traducidos. —178→1.3. En Juegos y entretenimientos de las niñas (1864), F. Fernández Villabrille atestigua estos criterios:
Divididos en Juegos de acción, (treinta y dos juegos, entre ellos el milano, el escondite, el zapato, la gallina ciega, las cuatro esquinas, de codín a codán, la pata coja, pinto pinto gorgorito); Juego con juguetes (suman 33 entre columpio, aro, charolo, cuerda, sortija, tres en raya, etc.); Juegos de ingenio (juegos de prendas y charadas). 1.4. Publicada por la ahora casi mítica editorial Calleja, en la biblioteca Perla, Juego de los niños en las escuelas y colegios (¿1895?), con grabados de M. Picolo, se inscribe en la línea del juego con fines didácticos. Evidencia su autor, el jesuita Santos Hernández, su buen conocimiento de la línea pedagógica de los internados, a los que dedica su libro.
2. El juego entretenimiento en libros infantiles del siglo XIX
2.1. Recreo de la infancia nos devuelve el ámbito de la plaza y —179→ las calles. Citado por los fundacionales del 80, y destacado como «libro precioso, valiosísimo para el estudio del folklore infantil» en el Catálogo histórico... (1968), de Carmen Bravo Villasante104, este espléndido libro nos devuelve el juego de raíz popular. Recreo de la infancia (1855) lleva las siglas del autor F(austo) L(ópez) V(villabrille) y reúne colección de juegos y cancioncillas escritos
2.2. La misma vivacidad, sencillez, el mismo interés humano de legar a otros niños los juegos aprendidos y jugados, encontramos en el libro del gran recolector catalán Maspons i Labros, Joch de la infancia (1874), dedicado a sus hijos, para que no olvidaran los juegos de la madre cantando
Juegos con otros niños pequeños, de corro, días de fiesta, saltos danzados. Esta ejemplar recolección popular fue reeditada por su hijo Maspons i Anglaçell con el título de Jocs d'infants (3.ª edición en 1933) con excelentes dibujos de línea, de APA. 3. Noticias del libro infantil en el siglo XX
En el juego de la comba las nenas cantan-cuentas los saltos con esta retahíla:
Continuando el espíritu de salto en el espacio-tiempo, enuncio los libros de folklore destinados a los niños aparecidos entre 1920 y 1982. Colección 20, 30, 40, 50, 60... 3.1. Recopiladas y anotadas por Fernando Llorca, las canciones y juegos del libro Lo que cantan los niños (¿1919-1920?) contienen el espíritu de estudio de un Rodrigo Caro o Rodríguez Marín, pues «todas las canciones, aun las más populares, llevan un escrupuloso trabajo de reconstrucción, confrontamiento»105. Pero el libro es un libro de niños, para ellos, dictados por ellos, y las importantes notas de la procedencia o analogía de los juegos están pensadas «para que la podáis leer como un nuevo juego de curiosidad». El copiosísimo y excelente material infantil está dividido en primeras canciones, canciones de corro, juegos de corro, juego sin canciones, coplas del tiempo, trabalenguas, juguetes hechos por los niños y cosas de chicos; una constelación de palabras, poemas y movimiento con pequeños dibujos de R. Manchón. Entre 1920 y 1936, el niño español reconoce en tres ejemplares libros su propia voz, recobrada por Fernando Llorca, Aureli Capmany y las reediciones de Jocs d'infants, de Maspons y Llabrós. 3.2. Excepcional por ser llamada, escondido clamor de infancia y país perdido, memoria luminosa de José Moreno Villa, poeta y dibujante en el exilio. Lo que sabía mi loro (México 1945), reeditado en España treinta y tres años más tarde por Jaime Salinas, con prólogo de Luis Izquierdo, obra lírica irrepetible. Un libro-herencia a su hijo, del poeta cuyo legado es la literatura vivida; voz colectiva y personal evocación, manojo de lo popular/culto: adivinanzas, canciones, refranes, juegos. Otras voces nominadas: Cervantes, Fray Luis, Bécquer, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, el recuerdo de las canciones y el piano de García Lorca... Trozos aprendidos de versos famosos, prosa a retazos, estampas populares de aleluyas, frases que vuelven, memoria, memorias, como las oscuras golondrinas en remotos balcones, ritmos y palabras irrenunciables. Alberti lo decía:
—181→ 3.3. Desde una mágica edición, en Tetuán, Arcadio Larrea Palacín, publica A la rueda, rueda. Canciones de las niñas (1955). Libro escondido en su pequeñez, pleno de canciones, juegos, romances que cantan (¿aún?) los niños en columpios, combas, corros, recogidos y guardados por incesante búsqueda de Larrea Palacín. 3.4. Jugar y cantar (1964), de Bonifacio Gil, en una cuidada edición, ilustrada por Goico, recoge algunos juegos de la colección excepcional que hiciera Bonifacio Gil, en su larga vida de investigador de la literatura oral.
Colección 70 - Colección 80 3.5. Una dola tela catola. El libro del folklore infantil (1976) y, dos años más tarde, Adivina Adivinanza (1978) y Colorín, colorete (1983), de Carmen Bravo Villasante, Premio Nacional de Investigación en Literatura Infantil, constituyen un valiosísimo material, tanto por el objetivo,
como por la aportación gráfica de las bellas estampas y cromos populares del XIX, seleccionadas por el ilustrador Miguel Ángel Pacheco. Carmen Bravo Villasante extiende el material recopilado en otra nueva edición para niños, China china, capuchina en esta mano está la china (1981), con ilustraciones de Carmen Andrada, reiterando el material del folklore infantil: juegos y retahílas, nanas, oraciones, canciones de corro y comba, cuentos breves, villancicos, mentiras y patrañas. 3.6. Enlazan rimas populares infantiles con breves textos de —182→ Antonio Machado, Federico García Lorca, Pito Pito colorito (1976), en la selección de Asunción Lissón y María Eulalia Valeri, con ilustraciones de Carmen Solé, Tina Ribó. Libro «elaborado con amor» para que
En Olles, olles de vi blanc, de las mismas autoras, reúne la tradición oral del folklore catalán, con las mismas propuestas e ilustraciones que el libro castellano. 3.7. En lengua catalana, destinado a las primeras canciones y juegos de los más pequeños, Soneta, vine'm al ull (1982), de Carmen Alcoverro y Dolores Senserrich. Un muestrario de canciones de cuna, pequeños juegos, con la doble intención de recuperación de costumbres y tradiciones del país catalán, y de encuadramiento pedagógico y su aplicación didáctica. Libro para niños y educadores, con ilustraciones de Ángeles Seberat. También de Carmen Alcoverro es el libro de adivinanzas Coll de carabassa, boca de serpent (1981), edición para niños y para maestros, una deliciosa selección de 230 adivinanzas populares y de pequeños poemas de los bestiarios de Josep Carner y Per Quart. El análisis de adivinanza a nivel de lenguaje y las diversas propuestas de trabajo, incluidas en los últimos capítulos, convierten a este libro en una eficaz ayuda en la biblioteca del aula. 3.8. En Libre d'anar anant (1982), Empar de Lanuza hilvana juegos y rimas en el relato de dos niños valencianos, que siguen el ritmo y el ciclo de días y estaciones, a través de creencias, adivinanzas, formas folklóricas. Texto que facilita el aprendizaje del valenciano a partir de la recuperación del mundo apacible y rural de la cultura tradicional infantil, magníficamente ilustrado por Manuel Boix. —183→
La última jugada, para continuar el juego. Experiencia, ideas, sugerencias de re-creación y varias diversas invenciones que los niños me enseñaron en abierta aulaludus. Con mayor precisión nos enseñaron. Porque en este capítulo, exponemos las actividades realizadas en jardín de niños, casas de cultura, casa con niños, talleres, bibliotecas, por un grupo de educadores-animadores: Martina Martín, Elvira Martínez, Ana Olmos, Graciela Pelegrín, Luz Utrilla. Al esquematizar las propuestas de re-creación surge un primer obstáculo. Definir las edades del juego. Por ejemplo, los diversos juegos de los primeros años trasmitidos a los pequeños oral-gestualmente son inmediatamente aprendidos por los hermanos mayores, y luego vueltos a jugar, retrasmitidos niño mayor - niño pequeño. Los juegos de acción motricidad, juegos de corro, mimados escenificados, cubren una extensa franja de edades oscilantes entre los 3 a 11 años, siendo retomados por adolescentes, jóvenes y adultos, mientras perdura el sentido e impulso lúdico. Por lo tanto, las edades en las propuestas de actividades deben tomarse como meramente indicativas. Por ejemplo, las actividades de lengua-creación de textos, y de investigación, aplicadas oralmente en preescolar y en ciclo inicial (4-8 años), fueron progresivamente desarrolladas hacia la escritura en el ciclo medio (9-11 ) y superior (12-14). En el taller de plástica de 1.º a 6.º de E.G.B. contamos con la valiosa experiencia y colaboración de Elvira Martínez, lamentando no poder incluir las excelentes y variadas muestras de los dibujos de los niños. Agrupamos en cinco bloques las sugerencias de objetivos actividades. 1. Lengua y re-creación, creación de textos. 2. Plástica. 3. Cuerpo, movimiento espacio-tiempo. 4. Juegos dramáticos. 5. Investigación. En el bloque 1 centramos la atención en expresión oral gestual y escrita. Siguiendo el proceso de la trasmisión legada, subrayamos el —186→ valor de la memoria inmediata, imitativa, que repite en eco lo oído, percibido en movimiento. La interrelación del lenguaje corporal y el verbal. El gesto retenido visual y sinestésicamente crea un código comunicativo, interrelacionando dinámicamente el lenguaje no verbal y lingüístico. El ritmo, la reiteración, la descodificación de las estructuras básicas, la ordenación espacio-temporal del movimiento, constituyen técnicas de la memoria. Por lo tanto, retener, fijar, los datos lingüísticos y cinestésicos, significa comprender asociativa, sensorial, afectivamente, los juegos trasmitidos. Memorizar los elementos constitutivos requiere una tarea de organización auditiva, dinámica espacio-temporal, apropiada de los sonidos y gestos, entonación y ritmo. Las secuencias fónicas, dinámicas, gradúan el proceso de comprensión lingüística e iniciación literaria. Las letras de sorteo y las de estructura acumulativa (enumerativas, adicionales, encadenadas) reúnen el material preciso para estos objetivos.
De recrear y crear textos La seguridad de poseer en la memoria la palabra, ceñida a una estructura y rima, a un cauce organizativo, nos proporciona el placer de jugar a cambiar, a alterar, a re-crear diversos temas, ateniendo a un cauce seguro personal y/o colectivo106. El juego de las estructuras ordena ciertamente la dispersión primera, da un marco para crear variaciones fónicas o nuevas propuestas. La definición y descripción de los juegos conducen a un manejo de la prosa, usada con precisión y síntesis, opuesta y complementaria a la evocación sensorial, emocional y abierta de la escritura de la memoria de los juegos, motivación del texto libre. En el taller de escritura, la literatura es un cuerpo vivo para leer y comentar autores, ver selección de textos de autores en quinto, sexto y 2.ª etapa, para buscar juegos en la literatura infantil y para armar estructuras en textos propios. —187→
1.1 Escuchar y repetir en eco, ejercitando la memoria inmediata. 1.2 Jugar con distintas entonaciones y ritmos. 1.3 Memorizar diversos textos. 1.4 Memorizar / comprender estructuras. 1.5 Comentar los juegos de palabras, el material verbal-gestual. 1.6 Recitar, salmodiar, cantar las letras aprendidas. 1.7 Jugar con la rima en estructuras binarias. 1.8 Recrear nuevos temas a partir de las estructuras. 1.9 Descodificar los gráficos de las estructuras lingüísticamente. 1.10 Crear textos a partir de comparaciones, recuerdos, jugando con diversos climas y situaciones. Traducir el mundo de los juegos y juguetes al lenguaje plástico supone una nueva forma de revivir y jugar el juego, ahora en un espacio reducido, en nociones de forma, distribución, línea, color, matices, percepción visual. Jugar a pintar, dibujar, juguetes y juegos, remiten al niño aun nivel afectivo, de comunicación, de momentos reales-imaginarios. Y la expresión de sus propios gustos y fantasías. Dibujar la secuencia del juego-letra, o seguir con el género de aleluyas, ya sea individual (incluimos dos juegos de aleluyas realizados por niños de 5.º y 6.º de básica), bien una aleluya mural realizada por el colectivo del aulaludus. EXPRESIÓN PLÁSTICA - OBJETIVOS
—188→ La palabra y el ritmo, la expresividad del cuerpo, construcción de formas corporales, comprensión de quietud y movimiento, graduación y duración temporal del movimiento, ralentización, quietud y rapidez, así como imitación y construcción de personajes, improvisación de diálogos en los juegos escenificados (Lobo estás, o el Milano), aúnan nociones básicas del lenguaje corporal, en relación espacio tiempo y ritmo. Asimismo, la construcción del personaje agresor -Milano / Lobo- contrasta con sus indefensos interlocutores; toda una arquitectura corporal (cómo es, cómo se mueve, cómo habla, altura timbre del lobo) y de situación dramática, conducente a un gradual enfrentamiento que desencadena la huida-persecución, desenlace. Juego dramático
La investigación se dirige a la recogida de material de juegos, su ordenación, catalogación, archivo, elaboración de inventarios. La ficha que diseñamos para nuestro catálogo (CAP) se distribuye en: 1. cabecera, con el título y datos de cuándo, quiénes lo juegan 2. un desarrollo, descripción, cómo, cuándo, definiciones, etc. 3. gráficos o dibujo de trayectorias 4. datos del informante, zona geográfica, fecha de recopilación. —189→
La ficha anterior ha sido utilizada en 2.ª etapa, en BUP, y en recogidas realizadas en el Seminario de Expresión del INEF, Madrid, así como en encuestas realizadas en escuelas y zonas rurales. El listado, inventario de juegos, es una de las técnicas iniciales para comenzar en el grupo la tarea de recuperación de los juegos. Posteriormente, en 2.ª etapa (11-14 años), llevamos a cabo encuestas familiares y comunales sobre el tema. «Lo que jugaban mis padres; lo que jugaban mis abuelos, lo que jugaban los niños de los años...», etc. Este es un listado de niños de 11 años, de un colegio situado en un barrio suburbano de Madrid, en 1983: Colegio Lourdes, profesora Ana Olmos107.
INVENTARIO JUEGOS
Recalcamos que en cada uno de los bloques propuestos, y su interrelación, investigamos la capacidad creativa corporal, verbal, plástica y de reflexión del universo lúdico del niño. —192→ Bloque 1: Lengua y creación de textos TEMA: Recopilación de juegos ACTIVIDAD 1: Lengua y creación de textos. Objetivo: Creación del Libro de Juegos. Ejercicio 1: (A partir de 9 años) Entregamos a los niños varias fichas-tipo de recopilación de juegos (ver pág. 189) para que las rellenen con cada uno de los juegos que recuerden, agrupándolas por orden alfabético del nombre de los juegos como fichero del aula. Confeccionamos el «Libro de Juegos» haciendo cuadernillos por temas (miedo, persecución..., ver actividad 19, ejercicio 1) que imprimiremos con alguna técnica sencilla. Ejercicio 2: (A partir de 7 años) Hacemos una encuesta a los niños del colegio, preguntando: -¿A qué jugáis? ¿A qué os gusta jugar? (9 años) Elaboran un inventario. (Ver pág. 190). Realizamos un «Inventario estacional» con la encuesta siguiente: -¿A qué jugáis en verano, otoño, invierno, primavera? Ejercicio 3: (A partir de 9 años) En varias sesiones proponemos a los niños que establezcan las relaciones siguientes:
para que en un texto escrito expliquen sus sentimientos en cada una de ellas. —193→TEMA: Fórmulas que se dicen para curar. ACTIVIDAD 2: Lengua y creación de textos. Objetivo: Creación de fórmulas-conjuro. Ejercicio 1: (A partir de 4 años) Partimos de alguna fórmula para curar (ver Antología, núms. 84 al 87) jugando con su rima, repitiendo hasta que la memoricen. Tomando una de ellas: «Sana, sana...», preguntamos ¿qué sana?, señalando una parte del cuerpo, la nombramos y sustituimos en el texto, por ejemplo:
(8 años) Escribir todas las narraciones surgidas. TEMA: Fórmulas de conjuros y ensalmos. ACTIVIDAD 3: Lengua y creación de textos. Objetivo: Recreación de un texto en base a la observación. Ejercicio 1: (A partir de 4 años) Tomamos alguno de estos textos:
Jugando con uno de ellos, los niños observan qué hace el bicho mientras decimos el conjuro. Una vez jugado, insistir en el texto, en la rima, memorizándola. Los niños recitan colectivamente y sustituyen palabras creando nuevas fórmulas. ¿Qué se dirá para que se esconda, para que siga caminando...? Este ejercicio se complementa con otro de expresión plástica (ver actividad núm. 10, ejercicio 2). Ejercicio 2: (A partir de 3 años) Una vez realizado el ejercicio anterior, proponemos a los niños (8 años) que escriban textos sobre:
Ejercicio 3: (A partir de 5 años) A partir de una fórmula para encontrar objetos, por ejemplo:
organizamos en la clase una caja para guardar las cosas que se encuentren; proponemos decir la fórmula cada vez que necesitemos abrirla. Ya memorizada, crearán textos para encontrar distintas cosas: lápices, pañuelos, etc. TEMA: Textos de estructura binaria. Diálogo. ACTIVIDAD 4: Lengua y creación de textos. Objetivo: comprensión de estructuras. Creación de textos. —195→Ejercicio 1: (A partir de 7 años) Partimos de una fórmula de balanceo entre dos (ver Antología, números 124, 124 bis). Observamos que en el juego se establece un diálogo correspondiente a una acción. Una vez que los niños han jugado, insistimos en la fórmula recitándola coralmente. Por parejas construyen nuevos diálogos atendiendo a la rima. Con todas las preguntas y respuestas surgidas crearán un texto de esquema diálogo. TEMA: Retahílas de sorteo. ACTIVIDAD 5: Lengua y creación de textos. Objetivo: comprensión de estructuras. Creación de textos. Ejercicio 1: (A partir de 6 años) Jugamos con una retahíla de sorteo (ver Antología, núms. 133 a 170) con estructura de encadenamiento. En corro diremos la retahíla completa asignando a cada jugador la palabra final de cada verso. Al repetir el texto, cada uno dirá su palabra cuando le corresponda. Por ejemplo comenzamos con: (ver Antología, número 165)
Al que le ha tocado serón lo dirá al final de un verso y al principio del siguiente, estableciéndose así el encadenamiento. Repetimos varias veces y por partes hasta memorizarlo. Jugar con gráficos de encadenamiento para confeccionar el encadenado (ver pág. 66). Finalmente recrear un texto con esta estructura. Utilizar otros textos de encadenamiento que aparecen en la Antología.
Ejercicio 2: (A partir de 6 años) Jugamos con una retahíla de sorteo de estructura enumerativa, por ejemplo: «Pico, pico, Veldorico» (ver Antología, núm. 134), insistiendo en el texto y en el ritmo hasta que la aprenda. Preguntamos a los niños qué acciones, cosas o personajes aparecen y en qué orden lo hemos dicho. En pequeños grupos, o individualmente, confeccionan una lista con estos elementos (8 años). Para que quede más claro volvemos a jugar dándoles un pie, por ejemplo: «Pico, pico Veldorico», y cada niño irá añadiendo una acción, cosas o personajes diferentes a los de la lista, tratando de conseguir el ritmo. Finalmente proponemos que cada uno escriba su propia retahíla. En la Antología podemos encontrar otros textos con esta estructura para trabajar con ellos. Ejercicio 3: (A partir de 8 años) Tomamos una retahíla de sorteo de estructura enumerativa, pero en este caso con un texto ilógico, por ejemplo: «Pondevereta, pondetita, petapegu, sé...» (ver Antología, núm. 156). Jugamos con el ritmo del texto para memorizarlo. Damos palabras o frases ilógicas para comenzar. Los niños añaden nuevos elementos hasta crear una retahíla de sorteo conservando el ritmo dado. TEMA: Textos con estructura numeral, verso y estribillo. ACTIVIDAD 6: Lengua y creación de textos. Objetivo: Comprensión de estructuras. Creación de textos. Ejercicio 1: (A partir de 6 años) Comenzamos con el texto de un juego de pelota (ver Antología número 181) cuya estructura es numeral. Formamos grupos de seis niños. A cada niño le corresponde un verso. Se pasan la pelota sucesivamente y de uno en uno mientras dicen los versos. Repetimos varias veces insistiendo en la rima. —197→Una vez memorizado seguimos jugando, creando cada niño el texto cuando le toque. Los grupos se formarán según la numeración que aparezca en el texto y teniendo en cuenta las edades. Ejercicio 2: (A partir de 6 años) Elegimos un juego -letra de estructura verso y estribillo- (ver Antología, núm. 185). Insistimos varias veces para que lo memoricen. Observarán que hay una parte que se dice constantemente. Formamos un grupo que dirá el estribillo, conjugándolo alternativamente con los versos que dirán cada uno de los niños restantes. Por ejemplo:
Finalmente proponemos la creación de nuevos textos de esta estructura: -recreamos: a) el estribillo, y b) los versos.
TEMA: Aleluyas/aucas. ACTIVIDAD 7: Lengua y creación de textos. Objetivo: Comprensión de estructuras. Relación imagen-texto. Ejercicio 1: (A partir de 6 años) Los niños buscarán entre las fichas de recopilación de juegos los nombres de éstos. Elegimos uno de ellos, por ejemplo: «La gallina ciega». Dirán palabras hasta encontrar una que rime con «ciega»; después una frase, para construir un pareado: —198→
Posteriormente trabajaremos con otros juegos. Ejercicio 2: (A partir de 7 años) Mostramos un pliego de aleluyas/aucas para que lo lean y vean la relación entre el texto y las imágenes. Partiendo del ejercicio anterior, proponemos que escriban pareados sobre el desarrollo de un juego, para construir una aleluya/auca sobre él. Un grupo escribirá los textos y otro hará los dibujos. (Este ejercicio se complementa con otro de expresión plástica.) (Ver actividad 11, ejercicio 2). TEMA: El juego en la memoria. ACTIVIDAD 8: Lengua y creación de textos. Objetivo: Creación de textos a partir del recuerdo. Ejercicio 1: (A partir de 10 años) Motivamos a los niños para que hagan memoria de: ¿a qué han jugado o juegan?, ¿dónde jugaban?, ¿cómo?, ¿con quién?, ¿cuándo?, etcétera, y les proponemos que escriban su autobiografía a través de los juegos que han ido jugando desde que eran pequeños. TEMA: Recopilación de juegos. ACTIVIDAD 9: Lengua y creación de textos. Objetivo: Creación de un «Diccionario de juegos». Ejercicio 1: (A partir de 10 años) Pedimos a los niños que hagan una definición de los juegos que recuerden. En principio cada uno lo hará como quiera; después —199→ proponemos que sea conforme a un estilo determinado, por ejemplo:
Reunido el material, lo clasificarán por orden alfabético, confeccionando un cuadernillo que será el diccionario. Ejemplo: PIDOLA «Pido la palabra para daros la oportunidad de jugar a escribir el número PI, sobre un pentagrama y tocar una melodía en DO y LA menor. Cuando lo hagáis, los vecinos, saltando de emoción, pedirán la vuestra canción:
Ejercicio 2: (A partir de 9 años) Igual que en el ejercicio anterior, proponemos a los niños que describan cómo se juega a estos juegos. Confeccionarán un cuadernillo con las descripciones, o bien uniremos a la definición del juego.
Bloque 2 TEMA: Recopilación de juegos. ACTIVIDAD 10: Expresión plástica. Objetivo: Elaboración de un libro de imagen de juegos. Ejercicio 1: (A partir de 6 años) Pedimos a los niños, que dibujen imágenes sobre juegos a los que juegan o han jugado. Reunimos por orden alfabético del nombre de los juegos u otra clasificación (ver actividad 19, ejercicio 1) los dibujos, creando el «Libro de imagen». Ejercicio 2: (A partir de 6 años) Partimos de la propuesta ya realizada que se describe en la actividad 3, ejercicios 1 y 2. Pedimos que dibujen el caracol, su casa, la trayectoria que hace cuando se mueve, cómo está dentro de su casa, cómo es un escondrijo, cómo camina la lagartija, cuál es el dibujo que hace el caracol y cuál el de la lagartija al caminar, etc.
TEMA: Aleluyas/aucas. ACTIVIDAD 11: Expresión plástica. Objetivo: Relación imagen-texto. Ejercicio 1: (A partir de 7 años) A partir de la acción que contienen todos los juegos o del texto, pedimos a los niños que dibujen secuencias narrativas por medio de 4 o 5 viñetas. Ejercicio 2: (A partir de 9 años) Continuando el ejercicio anterior, proponemos que dibujen secuencias narrativas de acuerdo con los textos que elaboraron en la actividad 7, ejercicio 2 (aleluyas/aucas). —201→TEMA: El juego de la Rayuela. ACTIVIDAD 12: Expresión plástica. Objetivo: Diseño en el espacio. Ejercicio 1: (A partir de 9 años) Tomando el juego de la Rayuela, recopilamos por medio de los dibujos los diferentes diseños de este juego, así como los nombres de cada parte. Dibujar todos en el suelo del aula, jardín o patio, para comparar sus diferencias, e inventar otras formas que contengan las mismas reglas.
Bloque 3 TEMA: Juegos con manos/palmadas. ACTIVIDAD 13: Cuerpo: Movimiento-espacio-tiempo. Objetivo: Variación sobre ritmo (velocidad, intensidad, pausa, acentuación). Ejercicio 1: (A partir de 10 años) De dos en dos, los niños juegan a alguno de los juegos de palmadas (ver Antología, números 171 a 174), hasta aprenderlo. Jugarán cambiando la velocidad (lento, más lento, más rápido, lento-rápido...), marcando la acentuación silábica, haciendo diferentes combinaciones de palmadas. Agrupamos a los niños de tres en tres, de cuatro en cuatro, para que jueguen entre todos. Uno dará en las palmas de los restantes hasta que termine, y luego lo harán los otros. Finalmente se entrecruzarán. TEMA: Juegos de acción y motricidad/Movilidad-inmovilidad. ACTIVIDAD 14: Cuerpo: Movimiento-espacio-tiempo. —202→Objetivo: Variación sobre espacio y ritmo. Ejercicio 1: (A partir de 4 años) Jugamos al «Escondite inglés» (ver Antología, núm. 106), introduciendo otras reglas en el juego. La «madre» propondrá nuevas normas antes de empezar, por ejemplo: tendrán que avanzar con pasos cortos, de puntillas, a zancadas, a la pata coja, etc. Ejercicio 2: (A partir de 4 años) En el juego de «Abuelita, abuelita» (ver Antología, núm. 198), la «abuelita» propone otras reglas:
Ejercicio 3: (A partir de 7 años) Proponemos a los niños jugar al «Dado envenenado» (ver Antología, núm. 121), pero el que la «liga» tendrá que dar al otro en la parte dónde le han dado a él. Ejercicio 4: (A partir de 6 años) Jugamos a «La gallina ciega» (ver Antología, núm. 108). Los jugadores tienen que permanecer en cuclillas, excepto el que hace de «Gallina ciega». No podrán levantarse para huir, si alguno lo hiciera pasará a ser otra gallina, manteniéndose las otras reglas del juego. Ejercicio 5: (A partir de 9 años) Con los distintos diseños que se hicieron sobre «La Rayuela» (ver actividad 12, ejercicio 1) dibujarlos todos en el suelo. Comenzarán a jugar por el dibujo más sencillo. Conforme van superando éste pasarán a otro más complicado, hasta utilizarlos todos.
Bloque 4 TEMA: Juegos con mímica, escenificados.
ACTIVIDAD 15: Juego dramático. Objetivo: Construcción de personajes. Dramatización. Ejercicio 1: (A partir de 3 años) A partir del juego de «La Pero Gil» (ver Antología, núm. 197) imitar la forma de hablar, los gestos corporales, movimientos..., hasta construir este personaje. ¿Cómo camina? ¿Cómo se viste? ¿Cómo llora?... Ejercicio 2: (A partir de 3 años) Jugamos a «Antón, Antón Pirulero». Cada participante imita un oficio mientras se canta la cancioncilla. La «madre» propone un tema a partir del cual tendrán que mimar una acción o personaje. TEMA: Juegos cotidianos. ACTIVIDAD 16: Juego dramático. Objetivo: Imitación. Dramatización. Ejercicio 1: (A partir de 3 años) Jugamos a representar nuestra familia, la actividad cotidiana de cada uno, cómo hablan, cómo caminan... Proponemos esto mismo, formando otro tipo de familias: animales, robots, etc. Ejercicio 2: (A partir de 3 años) Jugamos a representar la zoo-escuela: los elefantes, los patos, las hormigas, deciden aprender a leer, a caminar, a jugar. Imitamos su manera de andar, de sentarse, las voces. ¿Quién será el maestro? ¿Los alumnos más pequeños?... TEMA: Juegos de acción y motricidad / Movilidad-inmovilidad. —204→ACTIVIDAD 17: Juego dramático. Objetivo: Dramatización de sentimientos/sensaciones. Ejercicio 1: (A partir de 5 años) En los juegos de «Abuelita, abuelita» o «El escondite inglés», jugamos con la siguiente regla: avanzar expresando alguna sensación-emoción (frío, dolor, alegría, etc.). (Ver actividad 14, ejercicios 1 y 2). Ejercicio 2: (A partir de 5 años) Dramatizamos el juego de «El Milano» (ver Antología, número 199). El «Milano» permanece inmóvil y alejado del grupo. La «Mariquita», acercándose al «Milano», lo hará de distinta forma cada vez (andando, saltando, con diferentes velocidades); deberá interpretar -leer- la gestualidad de éste, para comunicárselo a la «madre» verbal/gestualmente. El «Milano», gradualmente, realiza acciones cada vez más amenazantes, más próximas: mueve los brazos, abre los ojos, se viste, se lava, se afila las uñas, rechina los dientes, apaga la luz..., se acerca, llama a la puerta..., apareciendo ante el grupo.
El «Milano» intenta coger a los niños; la «Madre», desplazándose en líneas sinuosas con los brazos abiertos, se interpone entre él y los niños. El atrapado hace de «Milano». Si no consigue a ninguno sigue él mismo. TEMA: Personajes de los juegos. ACTIVIDAD 18: Juegos dramáticos. —205→Objetivo: Construcción de los personajes que intervienen en los juegos. Ejercicio 1: (A partir de 4 años) Los niños buscan en los juegos recopilados anteriormente (actividad 1, ejercicio 1) qué personajes son claves para jugar, cuál es su función, y harán un inventario con los datos obtenidos108 Posteriormente arman los personajes elegidos teniendo en cuenta sus voces, su mirada, sus movimientos, el tamaño y la forma corporal. Por ejemplo: ¿cómo es el «Milano»?, ¿qué hace?, ¿cómo asusta más?, ¿cómo habla la «abuelita» del juego «Abuelita, abuelita»?, etc. Ejercicio 2: Después de realizado el ejercicio anterior, dramatizamos un juego en donde alteramos los personajes clave; por ejemplo: El «Milano» juega al «Escondite inglés». Bloque 5 TEMA: El «Libro de Juegos». ACTIVIDAD 19: Investigación. Objetivo: Clasificación de los juegos. Ejercicio 1: (A partir de 9 años) Con el material recogido en las fichas-tipo (ver actividad 1, ejercicio 1) proponemos su clasificación atendiendo a:
Una vez clasificados, haremos cuadernillos con las fichas o imprimiremos con alguna técnica sencilla. Ejercicio 2: (A partir de 8 años) Para la clasificación de los juegos proponemos la creación de códigos-distintivos para señalizarlos. La codificación nos sirve para organizar los juegos por orden alfabético. Ejercicio 3: (A partir de 8 años) Realizar un inventario de todos los juegos que han recogido. Ejercicio 4: (A partir de 8 años) Comprobarán en las fichas de los juegos los diversos nombres que puede tener un mismo juego, anotándolo en el inventario. Ejercicio 5: (A partir de 9 años) Elaborarán tablas de frecuencia, comprobando cuántas veces está recogido el mismo juego, cuál es el que más veces aparece, cuál el que menos, etc. —207→
Basándose en las tablas de frecuencias, dibujar los gráficos sobre los ejes cartesianos, representándolos en columnas de colores o en curva, donde los datos son: Edades. Nombre de los juegos. Frecuencia con que aparecen. Tipos de juegos (miedo, exteriores, según estructura, etc.). ¿A qué edad se juega más a... (nombre de un juego)?
¿A qué juegos se juega más?
Por último, escribirán las conclusiones de la investigación. Finalmente proponemos varias sugerencias a realizar con distintos juegos y a partir de algunas de las actividades que hemos desarrollado.
Las niñas que juicio tienen, con Muñecas se entretienen A los niños da alegría ver la Fantasmagoría Brinque ligero y bien alto aquel que jugare al Salto. Los muchachos pequeñitos juegan a los Soldaditos. Hacen el Molino, andando, dos niñas casi volando. Tras el día bullicioso, viene a la noche el reposo. —211→1) El juego infantil. Estudios
2) Juego infantil tradicional. Estudios y recopilación 2.1. Libros
2.2 Revistas
3) Juegos infantiles tradicionales. Recopilaciones 1) En colecciones
2) Juegos y cancionero infantil
—218→ 3) Aplicación pedagógica
4) Memorias y autobiografías
5) Juego-prosa poética-poesía
—227→ Índice de informantes
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