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Proyecto JUAN DE LA CIERVA

Redacción del proyecto:
     José Antonio Postigo
     Primitivo Pérez

Estudio de producción:
     Miguel Ángel Rivas Granados
     Jorge Varela Bueno

Coordinación:
     Jorge Villar
     Susana Pardo

Diseño y edición digital:
     Jorge Villar

Corrección:
     Jorge Villar
     Paqui Martínez
     Eva Mª García Galiana

Supervisión:
     Marisa Payá
     Santiago Lorenzo


Í N D I C E

  Páginas

         ·    Introducción

     3

         ·    Juan de la Cierva Codorníu

     4

         ·    Objetivos del "proyecto JUAN DE LA CIERVA"

     6

         ·    Guionización de los largometrajes

     8

         ·    Estudio de producción

 

         ·    Documentos relacionados

 

         ·    Juicios sobre el trabajo de guionización

     11

         ·    Notas biográficas de Juan de la Cierva

     13

         ·    El Autogiro: anotaciones técnicas

     20


 

     Introducción.

     

Los dos principales Autogiros de desarrollo usados por la Cierva en 1927.

     En la antigüedad algunos sabios creían que para volar sería necesario imitar el movimiento de las alas de los pájaros, o emplear un medio como el humo u otro más ligero que el aire.

     El primer vuelo con éxito realizado por el hombre fue precedido de siglos de estudio y experimentación y, por qué no decirlo, también de sueños ilusionados. Los mismos sueños que nos han llevado a nosotros a poner en movimiento, desde Murcia, esta singular iniciativa cultural y cinematográfica que estamos convencidos va a tener una honda repercusión nacional e internacional.

Juan de la Cierva Codorníu


 

     Juan de la Cierva es, incuestionablemente, el científico-inventor con el reconocimiento más universal de toda la historia contemporánea de España.

     El resultado final de su esfuerzo titánico, el Autogiro, mereció en todo el mundo elogios sin cortapisas:

          "El autogiro ha hecho progresar 50 años a la aviación".  (Ch. Lindbergh).

     "El autogiro constituye, después del primer vuelo de los hermanos  Wright, el mayor progreso aeronáutico alcanzado por el hombre".     (Thomas A. Edison; 1930)

     Fue también el científico e inventor español más galardonado de su época:

     En 1930, un autogiro aterriza sobre el césped de la Casa Blanca. Miembros de The Pitcairn-Cierva Autogiro Company of America reciben de manos del Presidente Hoover el trofeo Collier, premio de la National Aeronautic Association.

     En 1933, Juan de la Cierva, ante 10.000 ingenieros de todo el mundo recibe, en la Exposición Internacional de Chicago, la Medalla de Oro Guggenhein de 1932, por "la mayor contribución de la Época a la seguridad del vuelo en aeroplano".

     Por otra parte se reconoce universalmente que las patentes y los avances aeronáuticos del autogiro de Juan de la Cierva contribuyeron de forma última al despegue y vuelo definitivo de un aparato al que nadie conseguía hacer volar: el helicóptero. (Ver "Notas biográficas", pág. 21).

   Paradójicamente, hoy día en España Juan de la Cierva es un personaje desconocido por la inmensa mayoría.

 S. M. El Rey Alfonso XIII en la cabina de un C-30, junto a él, Juan de la Cierva.

 

Objetivos del Proyecto
"Juan de la Cierva"

     

      Tres son los objetivos fundamentales:

     

El Autogiro C-5, Cuatro Vientos 1923.

     Rodar dos películas de cine de largometraje sobre la vida de Juan de la Cierva Codorníu,  partiendo de dos guiones ya escritos.

      Realizar una serie para TELEVISIÓN ESPAÑOLA, a partir de las dos películas filmadas.

     

     

     Autogiro C-6, otoño de 1927

   Existe la posibilidad de emitir las dos películas en su formato íntegro de cine comercial de 2 horas de duración cada una, y la alternativa posterior de ­partiendo del material ya rodado- hacer 6 capítulos de 50 minutos de duración cada uno.

Autogiro KD-1. 1934  adquirido por el ejercito de EE.UU.

     Como novedad absoluta nacional y mundial, las dos películas se rodarán en un nuevo formato cinematográfico que proporciona tres veces más resolución de imagen que el sistema comercial actual: se trata del FORMATO MARINÉ.

 

Guionización de los largometrajes.

 

 

     La base del proyecto lo forman dos guiones cinematográficos para largometrajes de exhibición en salas comerciales y en TV.

     Los títulos son:

Donde empiezan los sueños (trad. Where dreams begin)

y

El tapiz de Aladino

     Por lo que se refiere a sus contenidos se deben destacar, necesariamente, los puntos siguientes:

     El primer guión -"Donde empiezan los sueños"- se centra en un período muy poco conocido de Juan de la Cierva, su edad juvenil  (15 años).

     Corría el año 1910 cuando Juan y su grupo de amigos deciden construir planeadores lo suficientemente grandes como para poder volar en ellos.

   Prácticamente a escondidas (ante la férrea oposición del padre de Juan) y en una pequeña carpintería de la calle Velázquez de Madrid, construyen con maderas, telas y cuerdas de piano, lo que sería el primer aeroplano enteramente fabricado en España y cuyo vuelo fue reconocido como una hazaña nacional.

Fotografía de "El Cangrejo" (B.C.D. 1, verano de 1912), primer aeroplano construido en España.
Flanqueando el aparato, el muchacho Juan de la Cierva y sus compañeros de trabajo.

       

     El segundo guión - "El tapiz de Aladino" -  comienza en 1918, año en que Juan de la Cierva proyecta y  hace volar  el primer trimotor que se construyó en España y uno de los primeros del mundo; En la presentación oficial, una impericia del piloto hace que el aparato se estrelle. Esto lleva a Juan a dejar los aeroplanos y a buscar una forma más segura de volar.

     Tras cuatro años de sinsabores y fracasos, el 17 de enero de 1923 hace volar el Autogiro.

     El título -"El tapiz de Aladino"- son palabras del inventor, con las que definía su sensación al volar en el Autogiro.

Impresionante aspecto del TRIMOTOR ( C.1 año 1919). Fue diseñado y construido por Juan de la Cierva a sus 24 años.


 
Autogiro la Cierva C-1, primer prototipo. No llegó a volar.
El autogiro C-4, primera aeronave de alas giratorias que consiguió volar.
Autogiro la cierva C-2;  como el C-1 tampoco voló.
El C-4 vuela en Getafe.

 

Juicios sobre el trabajo de guionización

     Previa a cualquier entrega formal que debía hacerse y como uno más de los muchos contactos con los herederos de Juan de La Cierva y su Fundación, los guiones fueron presentados a don Jaime de La Cierva Gómez-Acebo, segundo hijo de nuestro inventor, que reside en Murcia.

     Como resultado de la lectura el Sr. La Cierva no tuvo inconveniente en darnos el certificado que se adjunta, fechado, firmado y rubricado.


 

El Autogiro C-6 pilotado por Lóriga despega de Cuatro Vientos.

Los guiones se han ido dando a leer a productoras, a personas cualificadas dentro del mundo del espectáculo y a lectores que no tienen nada que ver con él, y el juicio unánime es que se trata de dos piezas ejemplares en su género, incluyendo la justeza biográfica y el acierto narrativo y de dramatización cinematográficas.

Todo el trabajo de investigación histórico-biográfica y de creación de la ficción cinematográfica ha sido realizado por el cineasta murciano Primitivo Pérez.

Juan de la Cierva a los mandos del C-30 con su fiel colaborador Otto Reder, corriendo paralelo al autogiro.

Autogiro C-12, construido por Loring en mayo de 1929.

                                   

Notas Biográficas

 

     Juan de laCierva Codorníu, (1895-1936), ingeniero español, es el inventor del Autogiro, precursor del helicóptero. Descendía de una notable familia española: su padre fue abogado y estadista. Estudió ingeniería y ocupó en dos ocasiones un escaño en las Cortes Españolas, en 1919 y en 1922.

     Su gran interés por la aeronáutica hizo que, incluso cuando estaba estudiando ingeniería en la Escuela Especial de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en Madrid, continuara con sus estudios sobre aeronáutica en su tiempo libre siguiendo los trabajos de F. W. Lanchester y N. Jonkowski.

     A partir de 1916 se dedicó a realizar proyectos y a construir planeadores y aviones de ala fija; en 1919 un biplano experimental trimotor diseñado por él y debido a una mala maniobra del piloto, se estrelló. Como consecuencia de este accidente, La Cierva decidió cambiar los diseños de aviones de ala fija por los de alas giratorias, novedad absoluta en el mundo.

     Sus tres primeros prototipos fracasaron porque los rotores estaban fijos de forma rígida al cubo central. Sin embargo, articulándolos libremente consiguió la suficiente fuerza de sustentación para que la máquina volara.

     El primer autogiro se elevó y voló aproximadamente 200 m en enero de 1923, y realizó tres vuelos sucesivos, uno de ellos de 4 km. aproximadamente.

     Después de diversas investigaciones y mejoras, en 1925 La Cierva se trasladó a Gran Bretaña para continuar con su trabajo, y allí pronto pudo crear una compañía comercial: The Cierva Autogiro Company. Fundó también otra compañía para el desarrollo del autogiro en Estados Unidos The Pitcairn-Cierva  Autogiro  Company  of  America,  e hizo demostraciones de su aparato en Francia, Italia y Alemania.

     De la Cierva continuó desarrollando sus diseños, haciendo volar un autogiro a través del canal de la Mancha en 1928, y desde Inglaterra a España en 1934. Sin embargo, no vivió lo suficiente para ver su autogiro convertido en helicóptero. En 1936 volvió a Gran Bretaña y murió en un vuelo de rutina al estrellarse el avión de pasajeros en que viajaba en el aeropuerto de Croydon, cerca de Londres, en 1936.

     
Puerto de Valencia. Un C-30 G-ACIO pilotado por la Cierva y despegando del "Dédalo".

     En total más de 400 autogiros volaron por todo el mundo, demostrando así, tras 50.000 horas de vuelo, que resultaban 5 veces más seguros que cualquier otro tipo de aeroplano.

     En 1934 el autogiro acompaña al vicealmirante R.E. Bird en su expedición al polo Sur.

     En 1935, por primera vez, un aeroplano de alas giratorias aterrizaría y despegaría a diario sobre la azotea del edificio del Post Office Building Filadelfia Administration, para llevar el correo al aeropuerto, con mejora notable del servicio en relación con el transporte terrestre.

Martes 18 de agosto de 1928. El periodista francés Henri Bouché  en el asiento posterior y Juan de la Cierva a los mandos del Autogiro C-8 Mark II, cruzarían el canal de la Mancha. Por primera vez en la Historia una aeronave de alas giratorias hacia esta travesía.

     El testimonio que sigue es contemporáneo, tomado del libro Helicópteros (Paraninfo; 2ª edición, 1985), del americano John Fay, piloto retirado de helicópteros. 

     

     En su capítulo 9º, Historia, dice:

   

     "Juan de la Cierva luchó solo entre aquellos pioneros de las alas rotatorias, y para encontrar un camino en la jungla de dudas y confusiones adoptó una vía inédita y se adelantó sobre el ancho camino que había por delante.

     Por un momento debemos fijar nuestra atención lejos de los helicópteros para encontrarnos con un personaje que, aunque nunca los llegó a construir, influyó en su progreso más que cualquier otro. El impacto sustancial que dejó en la aeronáutica perduró después de su prematura muerte".

     El Comodoro del Aire Brie dijo una vez de él:

   

     "Cuando discutimos uno u otro de los muchos aspectos del vuelo de las alas giratorias, conviene dirigir nuestros pensamientos al hombre (¡Ay! ya no se encuentra con nosotros) cuyo genio y habilidad creativa no sólo hicieron posible el autogiro, sino que su perspectiva y tenacidad de fines colocaron ciertamente los cimientos sobre los cuales emerge tan seguramente, ahora, el helicóptero." (Pág. 157)

     John Fay, en otro momento, página 162, cita, de la revista de la época Flight, las palabras siguientes:

     "Hoy día, uno sólo tiene que observar cualquier helicóptero para recordarle".

Un "Rota" C-30 perteneciente al 529 Escuadrón de la R.A.F.; el personaje de frente, es su piloto el "Flying Officer" Norman Hill.

     Posiblemente, dentro de España, el reconocimiento y premio de más hondura científica para Juan de la Cierva (Premio de la Fundación Duque de Alba y Berwick) fue el que le otorgó la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1935.

   Juan de la Cierva recibió la distinción de la 4ª convocatoria (bianual), cuando la 1ª había recaído nada menos que en nuestro genio de la Ciencias Exactas don Julio Rey Pastor.

  

C-19 Mark IV, tomada en vuelo sobre el río Támesis.

     Don Emilio Herrera, ilustre ingeniero aeronáutico, informó a la Academia con estas palabras a propósito de la memoria que sobre sus investigaciones Juan de la Cierva había presentado:

     "Este trabajo se refiere al descubrimiento, desarrollo, estado actual y porvenir del aparato de aviación llamado 'Autogiro', universalmente conocido y considerado como el más importante progreso que ha tenido la navegación aérea desde su iniciación".  

     No debería abreviarse, pero cada categoría de exposición de proyectos tiene sus limitaciones. Por esto mismo, a continuación se citan escuetamente otras distinciones o asimilados.

     En el campo internacional estas son algunas de las más importantes:

Juan de la Cierva Peñafiel preparado para volar en el autogiro que fue regalado al  ejército español por su provincia natal Murcia.


     En España, estas fueron, asimismo, las más notables:

    Amén de honores de entidades como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y otras del mismo rango en el área de la Aeronáutica, que han ido rindiéndole homenajes en forma de congresos y exposiciones sobre el alcance de sus investigaciones.

Juan de la Cierva examina la cabeza del rotor de un C.30P, hacia 1934

 

El Autogiro:
Anotaciones Técnicas


     Autogiro C-30. Consiguió el despegue vertical.

        Autogiro, nombre comercial de un tipo de avióndiseñado a comienzos de los años veinte por el ingeniero aeronáutico español Juan de la Cierva.

     El término se aplica a todas las aeronaves basadas en el principio de un rotor movido indirectamente para asegurar la elevación. El autogiro posee unas alas muy rudimentarias e incluso puede carecer de ellas;

     La elevación durante el vuelo se consigue mediante un gran rotor y varias aspas situadas encima del fuselaje

     El avión va equipado con un motor y una hélice convencionales que lo hacen avanzar por el aire; el movimiento de avance hace girar automáticamente el rotor como un molino de viento.

     C-19 Mark V. 1932. Primer autogiro de mando directo sin alas.

     El rotor del autogiro, a diferencia del de un helicóptero, no va conectado al motor durante el vuelo, excepto en el momento del despegue en el caso de algunos modelos como el C.30.

     Al girar el rotor, cada una de las aspas se mueve hacia adelante por un costado de la aeronave y hacia atrás por el otro, creando una mayor fuerza de sustentación en el costado de avance. De la Cierva fijó independientemente cada una de las aspas al eje del rotor, de forma que un aspa pudiera ascender automáticamente, evitando así provocar un exceso de elevación o caída para lograr el efecto contrario.

Autogiro C-19 Mark IV fabricado en Inglaterra por AVRO en 1.932.

     La maniobrabilidad del autogiro se ve dificultada por el enorme par (inercia de rotación) producido por el rotor. Debido a la precisión giroscópica, cualquier intento de girar la aeronave provoca un vuelco que puede tener efectos desastrosos. Esto se puede subsanar al incorporar una articulación entre el rotor y el fuselaje a fin de que el primero pueda inclinarse hacia adelante, hacia atrás o lateralmente.
     La Cierva experimentó con un pequeño rotor en la cola. Con este equipo la aeronave se puede controlar directamente, variando la velocidad de giro de las aspas del rotor o su inclinación, sin necesitar timones de dirección, elevadores o alerones. Algunos autogiros utilizaban dos rotores principales girando en sentidos opuestos y montados de forma coaxial o en los extremos de pequeñas alas de soporte situadas en ambos lados del fuselaje, pero estos no volaron.

Autogiro C-8 V, ensayos en el verano de 1927.

     El autogiro puede ascender o descender con un ángulo muy pronunciado y por consiguiente es capaz de despegar o aterrizar en aeródromos muy reducidos; sin embargo, no puede elevarse o descender de forma vertical o permanecer estático en un punto fijo como hacen los helicópteros

     Los autogiros se utilizaron a principios de los años treinta para enlaces militares, correo, exploración y fines agrícolas. En la actualidad han sido sustituidos por los helicópteros, aunque se siguen usando algunos modelos pequeños para la práctica deportiva.

El Autogiro en la actualidad. Modelo deportivo "Carter Copter",  fabricado por Doug Marker.

 
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