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Notas30. [«rezagardo» en el original. (N. del E.)] 31. «Por la ocasión tan grave y de tan gran servicio de Nuestro Señor, escribía al Rey el Conde cinco días antes que los Inquisidores, y del mayor que a Vuestra Majestad podía hacerle, he asistido a los Inquisidores en todo lo que ha sido justo y necesario y se han querido valer de mí». Este funcionario tomaba pie del hecho de la prisión de los portugueses para recomendar que por el Consejo de Inquisición y el de Indias se agradeciese su celo al Tribunal de Lima, se vigilase más que nunca el pasaje de portugueses a América, y por fin, para que se restituyese por los Inquisidores al fisco real las sumas que se les tenían pagadas, indicación que el soberano no echaría en saco roto, como luego lo veremos. Carta de 13 de mayo de 1636. La Audiencia pedía, a su vez, «que de nuevo se vuelva a mandar con mayores penas de las que están puestas, que en nao ninguna traigan portugueses, que puestos una vez aquí, es la dificultad tan grande que casi es imposible su expulsión». Carta de 18 de mayo del mismo año. 32. Libro 760-10, -fol. 51. 33. Se daba como autor de estas denuncias al provincial de los agustinos de Quito, fray Leonardo de Araujo, a quien acusaban los Inquisidores (como tenían de costumbre siempre que sospechaban de alguien que no les mirase bien) que «no contento con profanar lo humano, sino que para más mostrar su inclinación, pasó a lo divino y fingió cuatro cuerpos de santos que traía de Roma, autorizados con papeles, y habiéndolos hecho recibir con culto y veneración de tales, luego los dejó empeñados en doscientos pesos en poder del doctor Juan de Quiros, chantre de la iglesia catedral». Carta de 31 de mayo de 1635. Posteriormente, con motivo de tener nuevas acusaciones, que, según entendemos, nunca se realizaron, Mañozca las achacaba a «una gavilla de doctores de la Universidad», culpando especialmente a Francisco Ramos Galbán, catedrático de Prima de Leyes, y al canónigo Jerónimo de Ortega, a quienes suponía resentidos contra él, apelando, para desautorizarlos del Archivo del Tribunal, donde había descubierto testificaciones contra los padres de ambos. Carta de 27 de mayo de 1637. 34. Mañozca recibió su título en Lima el 29 de julio de 1637, siendo después nombrado presidente de la Chancillería de Granada, y en 1648 arzobispo de México, cargo que sirvió hasta el de 1653, en que murió. 35. Relación de los Inquisidores y Oficiales y Ministros que hay en el Santo Oficio, etc. 36. Carta de Luis de Betancurt de 15 de junio de 1637. 37. Entre otros nombramientos debidos a la influencia de Gaitán, debe notarse el de Domingo de Aroche, que estando sirviendo de casque, después de haber sido mozo de un mercader, le empleó en el Tribunal, «enviándolo a Méjico con sus contrataciones y negocios». Carta de Martín Díaz de Contreras de 15 de mayo de 1636. 38. [«huevas» en el original. (N. del E.)] 39. Expediente contra Bartolomé de Pradela, etc. Pleitos criminales, legajo 1.
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