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Notas180. Id., id. 181. Carta de 6 de enero de 1746. 182. Id. citada de Oreña de 8 de agosto de 1748. 183. Id. de Unda de marzo de 1748. 184. Carta citada de 6 de enero de 1746. 185. Breve resumen con algunas reflexiones del origen de la visita, etc., impreso, fol. 9. 186. Carta de 1.º de marzo de 1751. «En esta ciudad y su Cabildo eclesiástico, refiere Manso, había sujetos que podían llenar la comisión, mas no fue posible que ninguno la aceptase, y a cuantos procuré persuadir me representaron que a vista del modo con que se había tratado al señor Arenaza, concebían la visita peligrosa y expuesta, porque después de trabajar en negocios tan graves y laboriosos, sólo se podía esperar la pérdida del honor y la reputación, y que no se pondrían en términos de buscar enemigos tan poderosos, habiéndose puesto la comisión en estado de no ser posible evacuarla sin ofensa de alguno.» Memorias de los Virreyes, lug. cit. 187. Carta de 15 de marzo de 1748. Manso se inclinó manifiestamente a favor del visitador, calificando a Calderón de insolente y provocador y atribuyendo su resistencia a salir de Lima a la esperanza que abrigaba de poder continuar en el Tribunal. 188. Memorias de los Virreyes, lug. cit. 189. Breve resumen, etc.... fol. 10. Se le entregaron además dieciocho mil quinientos pesos «de la plata que se cogió» para satisfacer sus empeños del viaje a Lima, y ocho mil que se le anticiparon para el de su regreso a la Corte. Carta de Amusquíbar de 9 de agosto de 1751. Arenaza para obtener aquella suma juró que en coche, guarniciones, libreas y mulas le tenían gastado de su cuenta cuando llegó a Lima más de siete mil pesos, y que otros tantos había importado el arreglo de su vivienda. Carta de 26 de octubre de 1745. Arenaza murió en Cartagena de Indias, antes de llegar a la Península.
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