|
||||
Notas240. Carta de 14 de junio de 1815. Los inquisidores culpaban de la conducta del Virrey al contador mayor don Joaquín Bonet, su consejero, quien, por sus ideas liberales, decían, no podía mirar con buenos ojos el restablecimiento del Santo Oficio. 241. García Calderón, citado por Vicuña Mackenna, Francisco Moyen, pág. 110, nota. 242. Corónica moralizada, Barcelona, 1638, pág. 616. Con relación a esto mismo el poeta chileno Pedro de Oña, en su poema inédito El Vasauro, se expresa así, hablando del Tribunal del Santo Oficio: Aquel que con Elías las apuesta a rígido, a celoso, a vigilante, y a cuyo nombre diente da con diente quien teme, o saco infame, o fuego ardiente. ¡Oh! tribunal sublime, recto y puro en que la fe cristiana se acrisola su torre de homenaje y fuerte muro donde bandera cándida tremola; alcázar en que vive a lo seguro ornada virgen, virgen española sin cuyo abrigo fiel, ¡hecha pedazos hoy la trujeran mil herejes brazos! 243. Relación del auto de fe, etc., Lima, 1733. 244. Leyes 7 y 14 del título XXII, libro I, de Indias. 245. Carta al Santo Oficio de Lima, fecha en Córdoba a 24 de septiembre de 1610. 246. Corónica moralizada, etc., pág. 620. 247. «Concuerda con su original que queda en el dicho libro en la Cámara del secreto del Santo Oficio de la Inquisición del Perú de donde la saqué yo. Martín Díaz de Contreras, secretario.» Lib. 760-8, f. 74. 248. Carta de Ureña a Gaitán, de 22 de noviembre de 1622. Número 1 de Testificaciones contra los Padres de la Compañía, fol. 482. 249. Carta al Rey de 6 de abril de 1623.
|